Revolución en el PSOE

Marlaska y Escrivá, quemados pero salvados

Con la revolución en el sector socialista, todas las miradas se dirigen al ala morada del Gobierno. Sánchez no ha querido abrir el melón de los cambios en Podemos

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una imagen de archivo
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una imagen de archivoEUROPA PRESSEUROPA PRESS

La remodelación del Gobierno ha sido tan profunda que sería más operativo explicar qué ministros permanecen, en lugar de aquellos que abandonan sus carteras. Sin embargo, es precisamente la contundencia de las salidas, tras el desfile de pesos pesados del Gabinete, lo que deja evidencia a algunos de los que se han salvado de la quema, a pesar de estar políticamente achicharrados. Es el caso del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que figuraba en todas las quinielas, pero no en la cabeza del presidente. Fue una apuesta personal de Sánchez en 2018 y como tal, se mantiene la confianza. Esto, a pesar de que su relación con las víctimas del terrorismo sea muy mejorable y de que la destitución de Pérez de los Cobos le haya puesto en el foco de la Justicia. La Audiencia Nacional anuló el cese por considerarlo «ilegal».

Tampoco se apostaba por la continuidad del ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, cuya escasa cintura política le ha llevado a crear polémicas como la de las pensiones de los «babyboomers». Sin embargo, en una etapa tan enfocada en la recuperación, Sánchez no ha querido hacer experimentos en el área económica, en la que se mantienen todos los titulares y se refuerza su posición. Nadia Calviño asciende a vicepresidenta primera, tras la marcha de Calvo, y María Jesús Montero asumirá las competencias de Función Pública, además de las de Hacienda.

Margarita Robles continuará en Defensa, una cartera que ha sabido gestionar y en la que se ha beneficiado de la importante labor de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la pandemia. No ha tenido ningún episodio excesivamente crítico, salvo sus desavenencias con Podemos. Carolina Darias se mantiene al frente de Sanidad, ministerio del que tomó las riendas tras la salida de Salvador Illa y Miquel Iceta cambia de departamento, asumiendo la cartera de Cultura y Deporte y cediendo Política Territorial a la recién llegada Isabel Rodríguez. Muy especializados en sus ámbitos, la titular de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y el titular de Agricultura, Luis Planas, también continúan.

Con la revolución en el sector socialista, todas las miradas se dirigen al ala morada del Gobierno. Sánchez no ha querido abrir el melón de los cambios en Podemos, cuestión sobre la que decide Yolanda Díaz, al no promover un adelgazamiento del tamaño del Ejecutivo, lo que hubiera conllevado una renegociación de la coalición. Sin embargo, tras los cambios efectuados y las últimas polémicas, el foco se ubica en algunos titulares como el de Consumo, Alberto Garzón, al que ya se daba por amortizado.