La ex abogada de Podemos dice al juez que alertó al partido del “caso Niñera” antes de ser despedida

Carmona dice al juez que pidió informes a Gerencia y al responsable de Seguridad sobre la posible utilización de Irene Montero de una trabajadora del partido para cuidar de su hija

La ministra de Igualdad, Irene Montero, durante los cursos de El Escorial
La ministra de Igualdad, Irene Montero, durante los cursos de El EscorialAlejandro Martínez Vélez Europa Press

La abogada Mónica Carmona, ex responsable del área de Cumplimiento Normativo de Podemos, ha ratificado ante el juez su denuncia que dio lugar al “caso niñera”, la supuesta utilización por parte de Irene Montero de una trabajadora del partido para cuidar de su hija en Alicante durante una campaña electoral de 2019. Sin embargo, en su comparecencia ante el magistrado José María Escribano, titular del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, la letrada se ha acogido al secreto profesional para no revelar la identidad de las personas de la formación que pusieron en conocimiento esos hechos.

Unos hechos que, según ha explicado, no le dio tiempo a investigar pues fue cesada en el cargo. Eso sí, según ha revelado sí llegó a remitir sendos correos electrónicos a la Gerencia de Podemos y a su responsable de Seguridad reclamando informes sobre lo sucedido.

Al terminar la comparecencia, la letrada de Vox, Marta Castro, ha atribuido el silencio de Carmona -que según ha dicho ha estado “a la defensiva”- a las “presiones” de Podemos y a su temor a posibles “represalias” contra los trabajadores que denunciaron los hechos ante ella como responsable de Cumplimiento Normativo. Además, la letrada ha puesto de manifiesto “la agresividad” que habrían mostrado con la testigo los letrados de Podemos y la propia Arévalo, “muestra del nerviosismo y de la guerra interna que tienen en Podemos”.

La vicesecretaria jurídica de Vox ha manifestado que Carmona ha dicho que tras recibir esa denuncia interna “mandó un correo a Gerencia y al jefe de Seguridad para recabar informes, pero no pudo seguir con la investigación porque fue fulminantemente cesada por Podemos”.

Podemos: “Se ha desmoronado la denuncia”

Muy distinta valoración de la testifical ha hecho el abogado del tesorero de Podemos, Daniel de Frutos, imputado en la causa. Raul Maíllo ha asegurado que con la declaración de la letrada “se ha desmoronado la denuncia” y ha recalcado que Carmona “ha vuelto a manifestar que carece de cualquier tipo de acreditación” que sustente su versión de los hechos.

“Se ha pretendido agarrar a supuestos testigos que no aparecían en su denuncia”, se ha quejado el letrado, que ha mostrado su sorpresa por el hecho de que haya admitido supuestamente que “desconocía el contrato de Arévalo con el grupo parlamentario y sus funciones como coordinadora del gabinete de portavocía y que no sabía que era dirigente estatal”.

“No hay nada más allá que dimes y diretes”, ha reiterado, “ni nada que acredite que (Arévalo) se saliese de sus funciones, sino solo una animadversión manifiesta de la denunciante” hacia el partido morado. “Ella dice que no tiene prueba de nada porque no le dio tiempo a investigar”, ha concluido.

Investigación por una posible administración desleal

La abogada denunció el pasado enero al juez del “caso Neurona”, Juan José Escalonilla, que Pablo Iglesias e Irene Montero «utilizaron a una persona a sueldo del partido», Teresa Arévalo, «como cuidadora de sus hijos», lo que según dijo, «además de ser contrario a las más elementales normas éticas, podría ser constitutivo de un acto de administración desleal del patrimonio del partido».

Tras dejarse al margen de la investigación por la supuesta financiación irregular de Podemos, la causa recayó en el Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, cuyo titular, José María Escribano, acordó el pasado abril abrir diligencias por un delito de administración desleal contra Irene Montero y Teresa Arévalo. Aunque, al estar aforada la ministra ante el Tribunal Supremo, si advirtiese indicios suficientes como para imputar a Montero el instructor debería elevar una exposición razonada al Alto Tribunal, que sería el que decidiría si imputarla o no.

En su declaración ante el juez, la a asesora del Ministerio de Igualdad negó que ejerciera de niñera para la hija de Irene Montero durante la campaña electoral de las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019 y explicó que solo la tuvo en sus brazos “unos segundos”, como hicieron otros miembros del equipo de campaña.

Arévalo dijo que solo la tuvo en brazos “unos segundos”

Según explicó al magistrado, en 2019 era dirigente de Podemos y jefa de gabinete de la entonces portavoz parlamentaria de la formación morada, Irene Montero, pero “no cobraba del partido”, sino del grupo parlamentario. Arévalo -que fue candidata de Podemos en las generales de 2019, aunque no obtuvo escaño- dijo que acompañó a Montero en ese viaje a Alicante en octubre de 2019 por razón de su cargo, y no para dedicarse al cuidado de la hija de la ministra y de Pablo Iglesias. De hecho, insistió en que no se ocupó de otras tareas que las suyas propias como responsable del gabinete de la titular de Igualdad.

Podemos se opuso a que se investigase el “caso niñera” al circunscribirlo a una cuestión “de índole personal”. Pero el juez rechazó esa pretensión con el apoyo de la Fiscalía, que defendió que se investigase si Irene Montero “habría contratado a un miembro del partido como cuidadora de sus hijos”.

Según expuso al juez Carmona, que aportó documentación del polémico viaje, en su calidad de responsable de Cumplimiento Normativo le llegó una denuncia interna que hacía referencia a que Arévalo habría ejercido de «niñera» en Alicante durante un mitin. La letrada contó que comprobó que el 20 de octubre de 2019 Montero, su hija y Arévalo viajaron a Alicante, junto a otras personas del partido, «a cargo del presupuesto de campaña de las elecciones del 10 de noviembre de 2019 de la coalición Unidas Podemos».