La asesora de Irene Montero niega que hiciera de niñera y dice que solo tuvo a su hija en brazos “unos segundos”

Teresa Arévalo niega que se encargara del cuidado de la pequeña durante un mitin en 2019 y asegura que en esas fechas aunque era dirigente de Podemos, no cobraba del partido

La ministra de Igualdad, Irene Montero
La ministra de Igualdad, Irene Montero FOTO: EUROPA PRESS/R.Rubio.POOL Europa Press

La asesora del Ministerio de Igualdad Teresa Arévalo ha negado hoy ante el juez que ejerciera de niñera para la hija de Irene Montero durante la campaña electoral de las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019. Según fuentes jurídicas, en su declaración como investigada ha asegurado, solo la tuvo en sus brazos “unos segundos”, como hicieron otros miembros del equipo de campaña.

En su comparecencia ante el titular del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, José María Escribano, Arévalo ha defendido que en 2019 era dirigente del partido y jefa de gabinete de la entonces portavoz parlamentaria de la formación morada, Irene Montero, pero que “no cobraba del partido”, sino del grupo parlamentario morado.

En todo momento, la asesora del Ministerio de Igualdad -que fue candidata morada por Podemos en las generales de 2019, aunque no obtuvo escaño- ha defendido que acompañó a Montero en ese viaje a Alicante en octubre de 2019 por razón de su cargo, y no para dedicarse al cuidado de la hija de la ministra y de Pablo Iglesias. De hecho, ha recalcado que no se ocupó de otras tareas que las suyas propias como responsable del gabinete de la titular de Igualdad.

La abogada de Vox, Marta Castro, ha incidido en que la investigada no ha querido responder a sus preguntas, por lo que ha quedado sin respuesta la cuestión de “quién cuidaba a la niña mientras los demás estaban de campaña”. “Ella mantiene que todos los miembros del equipo podían hacerse cargo de la niña en un momento dado”, ha asegurado la letrada.

La vicesecretaria jurídica de Vox también se ha referido a lo manifestado por Arévalo respecto a que solo tuvo a la niña en brazos unos instantes. “Esos segundos parece que no se corroboran con un viaje a Alicante”, ha señalado, cuestionando que “un equipo de trabajo profesional” dedicase su tiempo a encargarse de la pequeña “durante el tiempo de la campaña”.

Administración desleal

El magistrado citó a declarar a Teresa Arévalo, investigada por un delito de administración desleal, para intentar esclarecer si hizo de niñera al cuidado de los hijos de la ministra y del ex líder de Podemos Pablo Iglesias a cargo de fondos públicos o del partido morado.

Sin embargo, fuentes de Podemos insisten en que Arévalo no pudo cometer ese delito si no cobraba del partido, algo que rebate la acusación popular que ejerce Vox, para la que al percibir sus honorarios del Congreso (a través de su grupo parlamentario) si pudo incurrir en un delito de malversación.

La abogada Mónica Carmona, ex responsable del área de Cumplimiento Normativo de Podemos, denunció al juez Juan José Escalonilla -que investiga la supuesta financiación irregular del partido liderado ahora por Ione Belarra- que Montero recurrió a Arévalo, entonces empleada de Podemos, para que cuidara de su hija durante una campaña electoral de 2019. El instructor vio indicios de que la ahora ministra habría utilizado a “una persona a sueldo del partido como cuidadora de sus hijos”.

La denuncia: “A cargo del presupuesto de campaña”

Carmona aportó documentación de un viaje que Montero y su asesora realizaron, «a cargo del presupuesto de campaña de las elecciones del 10 de noviembre de 2019 de la coalición Unidas Podemos», el 20 de octubre de ese año a Alicante, donde Arévalo se habría encargado de los cuidados de la pequeña mientras la política acudía a un mitin electoral.

El magistrado acordó abrir diligencias por un delito de administración desleal contra Irene Montero y su ahora asesora en el Ministerio de Igualdad, aunque si durante la investigación aprecia indicios suficientes contra la ministra debería elevar una exposición razonada (con sus argumentos para imputarla) al Tribunal Supremo, ante el que está aforada, y sería éste el encargado de decidir si la investiga o no.

Podemos se opuso a que se investigase el “caso niñera” por tratarse de “cuestiones de índole personal que nada tienen que ver” con la investigación sobre la supuesta financiación irregular del partido que se intenta esclarecer en el “caso Neurona”. Pero el juez rechazó esa pretensión con el apoyo de la Fiscalía, que defendió que se investigase si Irene Montero “habría contratado a un miembro del partido como cuidadora de sus hijos”.

El próximo lunes deberán declarar ante el instructor, también como imputados, el tesorero y la gerente de Podemos, Daniel de Frutos y Rocío Val, respectivamente.