Tensión

Podemos celebra las medidas anticrisis y Díaz las rebaja

La vicepresidenta muestra su malestar por anunciar ahora Sánchez las recetas que Unidas Podemos reclamaron meses antes y los morados celebran el «giro» del Gobierno

Con el debate del estado de la nación ,Moncloa si logra rebajar la tensión latente con Podemos, que reivindica su sello en las medidas anunciadas por Pedro Sánchez, pero nada más. La vicepresidenta Yolanda Díaz es una de las grandes damnificadas por las tensiones vividas en Moncloa en las últimas semanas, las cuáles, en contra con otras batallas entre socios, sí ha liderado. Las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez fueron acogidas con frialdad por la también ministra de Trabajo, –que las había reclamado meses antes– en contra de la celebración por parte de Podemos.

Moncloa no informó a los morados del detalle de las medidas anticrisis este lunes, tan solo, según fuentes del espacio confederal, les trasladó que «les iban a gustar». Es por ello que, tras conocerlas, Díaz puso distancia y rebajó el optimismo con el que ayer salía el Gobierno del Parlamento, consciente de que el Ejecutivo había frenado en seco el impulso político del que goza, y más en un momento clave en el que prepara su proyecto político. La vicepresidenta llegaba al debate después de una semana clave. El gasto en Defensa y el despegue de su proyecto político hicieron elevar su perfil político en la coalición y sorpendió tanto entre el ala socialista como en la morada. Se suma la tardanza en poner fecha a la convocatoria «urgente» de la comisión de seguimiento del pacto de la coalición que ella misma había reclamado la pasada semana y que en Moncloa postergan.

Así, en Unidas Podemos acogían con división los anuncios presentados por el presidente del Gobierno. Y en esta ocasión, hay cambio de papeles. Los morados se mostraban satisfechos con la hoja de ruta económica y social marcada. Esta vez, es la vicepresidenta segunda del Gobierno la que discrepa. La vicepresidenta, que evitó secundar los múltiples aplausos que protagonizaron el discurso de Sánchez por parte de los ministros y optó por tomar notas, primero se alegró por las medidas, pero pronto advirtió de la necesidad de tomar más. En vicepresidencia no ha gustado que Sánchez haya anunciado medidas en solitario que, semanas antes había tratado de introducir ella misma dentro del segundo decreto anticrisis. Y así lo dejó caer Díaz: «Lo que antes parecía imposible, hoy lo es», repitió en varias ocasiones. Díaz sí concedió que las medidas se acercan «mucho a las que necesita España» sobre todo en materia tributaria, pero «desgraciadamente» se van a tener que tomar «muchas más medidas» porque «estos tributos se desarrollarán en 2023 o 2024», por lo que el impacto no será inmediato. Vaticinó que en septiembre el Gobierno deberá tomar «nuevas medidas».

Actitud diferente en Podemos, que llegó con el traje de la preocupación al debate y con varios tipos de discurso preparados, salieron con una tregua en la maleta. La propia líder de Podemos, Ione Belarra se congratuló de torcer el brazo a Sánchez. «El Gobierno empieza a reorientar el rumbo como veníamos pidiendo», sentenció. «Hoy se ha demostrado que es posible gobernar, gobernar y gobernar», aseguró.

Mismo guion en el debate parlamentario donde los portavoces morados valoraron el «giro» de Sánchez, pero –a la vez– le reclamaron «no volver a mirar a la derecha» y que desistiera de aumentar el gasto en Defensa, después de semanas convulsas por el cambio de opinión del Gobierno en política exterior con el Sáhara o defendiendo la actuación policial en Melilla. El portavoz Pablo Echenique reclamó al presidente «consolidar» el cambio de rumbo. «Somos insistentes, también cabezones como decía una ministra pero también sabemos reconocer cuando se acierta», dijo. Por su parte, Jaume Asens, valoró el «golpe de timón progresista» del Gobierno y le instó a aprobar «cien decretos sociales» porque «la gente no necesita un decreto de la guerra», zanjó.