El Gobierno aparca las cesiones a separatistas para negociar con el PP cambios del artículo 49 de la Constitución

Abordan la supresión del término “disminuidos” del texto y acercan posturas, aunque sin acuerdo definitivo aún. Los de Feijóo piden que el fondo responda al dictamen del Consejo de Estado

Al PP le ha costado sentarse a negociar con el Gobierno para reformar el artículo 49 de la Constitución por la desconfianza. No es para menos, teniendo en cuenta la tensión que ha habido entre ambos actores y el historial de cesiones que ha hecho Moncloa a sus socios independentistas. Por ello, el punto de partida ha sido acordar que la negociación y pacto de la reforma de la Constitución se ciña al artículo 49, donde se busca eliminar el término “disminuidos” por “personas con discapacidad”.

Es decir, los populares quieren evitar que el Gobierno cuele algún cambio constitucional más o al menos ha detectado que esas son las pretensiones de sus socios. En este sentido, cabe recordar que se han presentado 30 enmiendas para esta reforma constitucional, pero algunos grupos parlamentarios no se han limitado solo al artículo 49, sino que han aprovechado para intentar que se lleven a cabo otras modificaciones: por ejemplo, el PNV ha presentado hasta once enmiendas, algunas de ellas relacionadas con el derecho a decidir, con la supresión del artículo 155 o con la inviolabilidad del Rey. Esquerra o Bildu no han registrado ninguna, mientras que JxCat ha presentado otra relacionada con la amnistía.

Gobierno y PP han mantenido un encuentro en el Congreso que se ha materializado con Félix Bolaños y Cuca Gamarra. Bolaños ha justificado la necesidad de hacer esa modificación terminológica para adaptarla a los “estándares internacionales” porque, actualmente, es “casi ofensiva”. El ministro de Presidencia se ha comprometido a que esta reforma constitucional se va a “ceñir” al artículo 49 y no se va a permitir que haya ningún cambio más, tras la petición de los populares. No obstante, Bolaños ha dicho que quiere contar con el máximo “consenso” posible, aspira a la “unanimidad”, y por ello se tratará de buscar a todos los grupos parlamentarios.

Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra reiteró el compromiso de los populares con las personas con discapacidad que dijo “se muestra con hechos y las políticas llevadas a cabo” con el fin de que las personas con discapacidad puedan contar con el mayor de los avances.

En base a ese compromiso sólido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo le trasladó a Sánchez que era un asunto donde debía existir un acuerdo entre los dos grandes partidos y le ofreció entonces abordar la palabra “disminuido” en el texto constitucional en abril de 2022 sin embargo, no se ha abordado hasta hoy.

El PP ha planteado algunas cuestiones: que el texto cuente con las garantías constitucionales, que cuente con el aval y siga las recomendaciones del Consejo de Estado, algo importante en el que celebran que ambas partes estén de acuerdo.

También, Gamarra destacó como “fundamental” el contexto en el que se va abordar dicha reforma: debe ceñirse “única y exclusivamente al artículo 49″ y ambos se han emplazado a trabajar en sea así y “nadie tenga la tentación de utilizar una reforma que debe servir exclusivamente para que se va como se sustituye por el término de personas con discapacidad”. “Ahora es necesario que el fondo responda a ese dictamen del Consejo de Estado y que sea solo con respecto al artículo 49″.

En cuanto a la disposición del Gobierno de enviar de carros de combate “Leopard” a Ucrania, la portavoz del PP apuntó que les hubiera gustado que Sánchez lo hubiera llevado al Parlamento o hubiera informado de ello.

Gamarra también criticó que Bolaño solo “lamente” los efectos de la Ley del “solo sí es sí” -que ha provocado ya la reducción de condena de más de 200 agresores sexuales- y no hacer “absolutamente nada” cuando se tiene la capacidad de hacerlo y volvió a insistir en que “impulse una reforma para que el Código Penal se modifique y ningún agresor sexual pueda ver reducida sus penas. No puedo entender que lo lamenten, pero que no lo hagan. España no merece eso”, apuntó.