Política

Aguirre alerta del «panorama inquietante de 2015; sobre todo en la izquierda»

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Pese a estar en boca de todos, ninguno de los ponentes en la cena del PP de Madrid realizó ayer mención alguna a la esperada designación de candidatos que ya pocos esperan antes de la convención de enero. Mariano Rajoy dejó claro en Andalucía o en las Europeas que poco se puede influir en sus decisiones y en sus tiempos y aunque son muchos en Madrid los que apuntan que la designación debe hacerse cuanto antes, la prudencia reinó ayer en la cena del partido que se celebró junto a 870 afiliados entre los que se mezclaban los aspirantes a candidatos confesos y los que permanecen en la sombra.

Compartiendo mantel con Rajoy se juntaban: Ignacio González, postulante declarado a la Comunidad de Madrid, que llegó a la cena sin rivales conocidos; Esperanza Aguirre, que encabeza todas las quinielas a la Alcaldía de la capital y a la que cada vez son más los que consideran que el paso del tiempo, unido a su control sobre el PP en Madrid y su popularidad, le favorecen en una carrera por sustituir a Ana Botella, también presente en la mesa. Y junto a éstas, otra de las consideradas aspirantes en la sombra, Cristina Cifuentes –para la que ayer no hubo menciones–, y el anfitrión y alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa.

La de 2014 pasará a las hemerotecas como una de las cenas navideñas más «inquietantes» –en palabras

de Aguirre– de la historia del partido. El motivo: la posibilidad de que Mariano Rajoy diera alguna pista sobre los candidatos. Pero la señal no llegó.

No obstante, Esperanza Aguirre quiso en su discurso enfrentarse a uno de los principales «lastres» de su posible candidatura: los casos de corrupción que afectan a miembros de sus filas, como «Púnica» o «Gürtel». «Cada vez que los recordamos aumenta en nosotros el sentimiento de rabia contra ellos y de vergüenza por no haber sabido detectarlos antes», aseveró. Aguirre hizo una mención especial a Botella, que ayer acudió por última vez a esta cena como alcadesa de la ciudad, por su gestión; y a González por «poner a la Comunidad a la cabeza de prácticamente todos los indicadores económicos». Además, alabó de forma muy explícita la labor del Gobierno y la de su presidente, porque «lo estáis haciendo más que bien» y por que «ya podemos decir que la luz empieza a verse al final del túnel». En pleno «run-run» sobre la futura elección de candidatos, la presidenta del PP de Madrid dejó al auditorio en suspense cuando afirmó que «vamos a las elecciones de 2015 con un panorama político muy inquietante». Aunque seguido matizó «sobre todo en la izquierda, con un PSOE que no se aclara en nada (...) y una Izquierda Unida que «va dando tumbos, a la espera de ser engullida por los comunistas bolivarianos de Podemos».

Tras Aguirre, le llegó el turno a Ignacio González que realizó el discurso más político de los intervinientes, en el que reivindicó la importancia de las políticas madrileñas dentro del panorama nacional y advirtió de «los peligros de los pactos de la izquierda para derribar al PP y para llevarse por delante la Constitución y el bienestar y la igualdad que nos ha traído». «Están dispuestos a unirse como Pedro y Pablo en Picapiedra en contra del PP. Y con la nueva lideresa de IU a modo de Vilma, llamando a la puerta», dijo.

Por su parte, Botella llamó a su partido a «ser fieles a nuestros principios y coherentes con el programa».