Artola burla a la Justicia y lanza un «txupinazo» alternativo

La proetarra suspendida por un juez protagonizó el inicio de las fiestas de Bilbao

Jone Artola, cuyo nombramiento como «txupinera» fue anulado judicialmente por su historial de enaltecimiento del terrorismo, ocupó ayer un lugar de honor en el balcón del Teatro Arriaga, donde se leyó el pregón de las fiestas de Bilbao y se lanzó el «txupin» que da la bienvenida a la Marijaia, símbolo de la Aste Nagusia. El Ayuntamiento, gobernado por el PNV, no incumplió la ley, pero arropó de tal forma a la fundadora de la comparsa Txori Barrote, con historial de condenas judiciales por exhibir fotos de etarras en fiestas anteriores, que se presentó ante los bilbaínos como una heroína, aclamada incluso como «txupinera» por parte del público que acudió a celebrar el inicio de la Semana Grande bilbaína.

Si la suspensión judicial del nombramiento de Jone Artola como «txupinera» se produjo para evitar la humillación a las víctimas del terrorismo que supondría incumplir la ley de reconocimiento y protección integral de las víctimas, la presencia de la fundadora de la comparsa Txori Barrote en el balcón de honor, junto a la pregonera y a la concejala de fiestas del Ayuntamiento, tuvo el mismo efecto.

Jone Artola fue la protagonista de las fiestas e incluso fue abrazada por la pregonera, Iraia Iturregui, presidenta del Athletic Club Femenino, en el momento cumbre de la celebración. Tras negociar con las comparsas, el Ayuntamiento de Bilbao decidió que fuera la concejal de fiestas, Itziar Urtasun, quien encendiera el «txupin», para no quitar protagonismo a Jone Artola, quien fue también invitada a la recepción previa al inicio de las fiestas en el Teatro Arriaga.

Artola se presentó en el Ayuntamiento con el uniforme de su comparsa, una camiseta de rallas blancas y negras, y se mostró encantada por las muestras de apoyo. Entre el público, carteles de apoyo a los presos de ETA dejaron claro que la intervención del delgado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, intentando evitar la humillación a las víctimas del terrorismo en las fiestas de Bilbao no consiguió su objetivo.

El discurso de la pregonera, llamando a disfrutar las fiestas al margen de ideologías políticas, iba dirigido contra el delegado del Gobierno y no contra quienes, entre el público, portaban carteles de apoyo a los presos de ETA. Iturregui dijo estar «harta de quienes demuestran no entender la esencia de la Aste Nagusia», antes de abrazar a la proetarra Jone Artola.

En el inicio de las fiestas de Bilbao se notó la ausencia del alcalde, Iñaki Azkuna, enfermo de cáncer y con una reciente intervención quirúrgica. Todo el protagonismo recayó en los proetarras.

Y Artola no quiso alejarse del protagonismo y, hora y cuarto después del «txupinazo» oficial, lanzó un cohete alternativo vestida con el uniforme rojo. Lo hizo a la entrada del Teatro Arriaga en compañía de la pregonera, informa Efe. De esta forma, las comparsas realizaron un acto alternativo para simbolizar que Artola era la «txupinera» que ellos habían elegido.