Sánchez da un golpe de avales en los territorios susanistas

El ex líder consigue el 50% de sus 57.000 apoyos en los feudos de los barones que propiciaron su caída. La cifra récord de 63.000 de Díaz se sustenta en Andalucía, un 41,7% de sus avales procede de su federación

La presidenta andaluza, Susana Díaz
La presidenta andaluza, Susana Díaz

Los representantes de la presidenta andaluza, Susana Díaz, en las primarias del PSOE entregaron ayer en Ferraz 62.582 firmas que avalan su candidatura, lo que supone 5.213 más que las que ha presentado su rival Pedro Sánchez.

Euforia. Sorpresa. Negación. Esta fue la sucesión de reacciones que vivieron ayer en Ferraz los partidarios de Susana Díaz en la entrega de avales. La recogida de apoyos entre la militancia era la primera batalla de la guerra por las riendas del PSOE y se concibió por la candidatura de la presidenta andaluza como otro ejercicio de exhibición de fuerza. Cumplieron las expectativas y batieron el récord de Joaquín Almunia en 1998 (50.170), presentando 63.000 firmas para auparla a la Secretaría General, una cifra abrumadora que supone un tercio del censo total del partido. Lo que no estaba en sus previsiones es que Pedro Sánchez –al que esperaban doblar en avales y que no cuenta con el respaldo de los aparatos territoriales– le fuera a la zaga con 57.000 apoyos. Sólo 6.000 menos. La terna se completó con los 12.000 presentados por Patxi López, que recogió pocos más del mínimo de 9.368 requerido.

Los pedristas midieron cada paso y evitaron el «atropello» que anticipaban desde Andalucía. Llegaron los últimos a Ferraz con un halo de secretismo. No en vano, los responsables de comunicación del ex líder guardaron un silencio sepulcral y dejaron que fuera el secretario de Organización de Navarra, Santos Cerdán, quien desvelara la cifra mágica sólo ante los micrófonos. En el tiempo que transcurrió hasta su comparecencia se filtraron varios datos erróneos, entre ellos el de 41.000 avales, correspondientes a los números del propio Sánchez en 2014. En otro cuidado movimiento, Cerdán se anticipó al responsable de Juventudes Socialistas, Nino Torre, alineado con Díaz, en la comparecencia ante los medios y soltó la bomba. El rictus de los susanistas cambió de inmediato. Tanto es así que un noqueado Nino Torre se limitó a agradecer el apoyo y se emplazó a «esperar a la verificación» para emitir un juicio sosegado sobre el avance en apoyos de su rival.

Sin embargo, los análisis no esperaron a la cifra oficial y pronto se deslizó por los partidarios de la presidenta andaluza que Sánchez habría inflado sus números. Su tesis se apoya en lo abultado de la participación. 63.000 partidarios de Díaz, sumados a los 57.000 de Sánchez y los 12.000 de Patxi López arrojaban una movilización del 70% del censo con derecho a voto –en 2014 fue casi la mitad: 38,6%–. Esto supondría que algo más de 132.000 de los 187.360 afiliados del PSOE habrían firmado por uno de los candidatos. «Los números no salen», defendía un partidario de la andaluza.

Al cierre de esta edición, Ferraz todavía no había facilitado el dato oficial y provisional de avales verificados de cada candidato. Pero aunque cabe variación respecto a las cifras anticipadas por los equipos, fuentes de las candidaturas y de la gestora reconocían que no sería muy significativa. Cabe recordar que si un mismo afiliado avala varias veces a un mismo candidato –inflando su número de apoyos– sólo se contabilizará una firma. Sin embargo, si un mismo militante avala a varios candidatos, todos los avales emitidos por éste se considerarán nulos.

Aunque Ferraz no tenía entre sus previsiones desglosar los apoyos de los candidatos por territorios, Sánchez primero y Díaz después hicieron público ese dato. De estos números se desprende que el ex líder gana en 11 federaciones, la presidenta andaluza en siete y Patxi López sólo en su tierra natal: el País Vasco. El ex secretario general fundamenta su victoria en la Comunidad Valenciana y Cataluña y la presidenta de la Junta en Andalucía, donde obtiene el 41,7% de sus apoyos. Los territorios que se han alineado con Sánchez son la Comunidad Valenciana (8.105), Baleares (935), Cataluña (6.058), Castilla y León (3.695), Galicia (3.816), Cantabria (1.457), Canarias (2.263), Asturias (3.100), La Rioja (393), Navarra (763) y Melilla (160). Se da la circunstancia, además, de que el 50,20% de los apoyos del ex líder (28.800 avales) se concentran en las federaciones críticas con su liderazgo: Andalucía, Aragón, Asturias, Extremadura, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, cuyos barones territoriales propiciaron la caída de Sánchez.

El triunfo de Díaz se fundamenta principalmente en Andalucía, en su federación obtuvo 26.551 firmas. Un dato que muestra el férreo control que tiene sobre su territorio, pero que visibiliza también una debilidad en el resto de España. La presidenta, clichés aparte, tiene un problema en el norte de España, pues sólo consiguió 96 firmas en el País Vasco y 974 en Cataluña. Se impone en Madrid (4.550), Extremadura (3.392), Castilla-La Mancha (5.025), Murcia (2.276), Aragón (3.314) y Ceuta (102).

La foto fija que arroja la recogida de avales es preocupante para el partido, pues traslada la situación de división que se afanan desde hace meses en resolver. Díaz gana por la mínima, 6.000 avales de diferencia, y Sánchez se impone cuantitativamente en más territorios. Si estos datos se extrapolasen al resultado de las primarias –tradicionalmente no suelen diferir en exceso–, dibujarían un contexto posprimarias muy complicado. Un 39º Congreso a cara de perro en el que cada enmienda se debatiría a la coma y la integración se antojaría prácticamente imposible, si tenemos en cuenta lo enconado de las posiciones. Además, ciertos sectores del partido ya anticipan que si Sánchez pierde por la mínima pondrá en cuestión la limpieza del proceso. Otros hablan incluso de una posible escisión. Lo que está claro es que si la recogida de avales se concebía como un termómetro para testar la temperatura interna del partido, el PSOE está que arde.

Susana Díaz no quiere debates: «No voy a dejar que nadie me distraiga»

La presidenta de la Junta andaluza, Susana Díaz, aseguró ayer que quiere convertirse en la secretaria general «de todos los socialistas», la hayan apoyado o no. En un encuentro con militantes en Toro reclamó unas primarias «en positivo» y advirtió de que no va a entrar en debates «de cuitas internas que no nos lleven a ningún sitio y que enturbien nuestra comunicación directa con los ciudadanos». «No voy a dejar que nadie me distraiga», zanjó Díaz. Además, dijo que estas primarias serán el preludio de una victoria general, también «en el resto de tererritorios»: «No me voy a resignar en ninguna parte», afirmó.

Pedro Sánchez: «Abrumado» por el apoyo dice que ahora empieza lo mejor

El ex líder del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró que se encontraba «abrumado» por las muestras de «cariño» y de apoyo. Según aseguró en un vídeo grabado poco antes de que su equipo presentara los avales en la sede del Partido Socialista, ahora «empieza lo mejor» para volver a «levantar» su partido. «Hoy empieza todo. Estamos muy abrumados por las muestras de cariño que estamos recibiendo, que estamos todos recibiendo porque al final esto es el cariño al PSOE, que es lo que tenemos que recuperar y volver a levantar», afirmó. Según vaticinó, esta campaña les va a llevar a «ganar» en las primarias.