Don Juan Carlos: «Tuve el privilegio de reinar en un periodo fascinante de nuestra historia»

El Rey Juan Carlos destacó en Washington la “fortaleza de los lazos” que vinculan a España con Estados Unidos, durante la inauguración del festival cultural hispano-luso “Iberian Suite: Global Arts Remix”. “Me siento muy orgulloso de la fortaleza de los lazos que unen nuestros dos países y de las profundas raíces históricas españolas que una vez viajaron a América”, afirmó don Juan Carlos en la segunda jornada de su visita de tres días a la capital de EEUU.

El ex jefe de Estado español hizo esa declaración en el Kennedy Center, el gran templo de las artes escénicas de Washington situado a orillas del río Potomac, donde presidió la apertura del festival.

El certamen, que explora la diversidad cultural hispano-lusa y su influencia internacional, arrancó con un vibrante espectáculo protagonizado por artistas como la cantante portuguesa de fado Carminho, el pianista español Javier Perianes o la soprano estadounidense Harolyn Blackwell, al que siguió una cena de gala.

En un discurso pronunciado durante la cena, en la que se degustó un menú del famoso chef español José Andrés, el rey subrayó que la huella española en EEUU “todavía impregna el arte y la cultura a lo largo de este hermoso país”.

Según Juan Carlos de Borbón, se trata de un “patrimonio clásico, judío, árabe y cristiano que, mezclado con la riqueza de muchas culturas americanas, ha dado forma a la realidad de este Nuevo Mundo”.

“Hubo un tiempo -explicó- en el que España y Portugal abarcaron el mundo, desde Perú a China, desde Manila a San Francisco. La rutas de nuestros barcos abrieron las vías del mundo globalizado que hoy disfrutamos. Una civilización que sigue viva en nuestros dos idiomas, la imaginación de nuestros artistas y nuestra música”.

El rey señaló que el festival “Iberian Suite” abre una “entrada mágica a ese mundo maravilloso” y representa un “regalo espléndido que el Kennedy Center, España y Portugal quieren dar” a Washington, ciudad de la que dijo guardar “muchos buenos recuerdos”.

Uno de esos recuerdos -relató- es el viaje que hizo a Washington en junio de 1976, pocos meses después de su proclamación como rey, invitado por el entonces presidente norteamericano, Gerald Ford, para dirigirse al Congreso de Estados Unidos.

“Cara a cara con los representantes de esta gran nación -remarcó-, me di cuenta de que siempre podría contar con su apoyo para la difícil tarea que había por delante” en España, que afrontaba en aquel momento la transición desde la dictadura a la democracia.

“He tenido el privilegio -agregó- de reinar durante un periodo fascinante de nuestra historia. Cuatro décadas en las que España retornó a la democracia, desarrolló su Estado del bienestar, se convirtió en un poder económico y se abrió al mundo”.

El ex jefe de Estado, que abdicó en 2014 en favor de su hijo Felipe VI, rindió también un “tributo especial al legado que dejaron muchos españoles” en Estados Unidos, entre los que citó a Bernardo de Gálvez, el héroe que contribuyó, con sus victorias militares en Florida, al éxito de la Guerra de Independencia de EEUU (1775-1783).

De hecho, no lejos del Kennedy Center se alza una estatua ecuestre de Gálvez inaugurada por el propio rey en 1976, cuyo pedestal recuerda que “España ofreció la sangre de sus soldados por la causa de la independencia estadounidense”.

A la cena también asistieron, entre otras personalidades, los secretarios de Estado españoles de Cultura, José María Lasalle; y de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia, así como el expresidente del Gobierno español Felipe González.

Acudieron asimismo el secretario de estado de Cultura de Portugal, Jorge Barreto Xavier, y varios congresistas norteamericanos, entre ellos Jim Costa, representante por California.

El festival, que se celebrará hasta el 24 de marzo, contará con unos 600 artistas de unos 23 países que deleitarán al público estadounidense con decenas de conciertos, exposiciones de arte, conferencias literarias y funciones de teatro.