El 46,6% pide que todas las policías dependan del Estado

Un porcentaje similar entiende que no porque coexistan distintos cuerpos de seguridad ésta haya aumentado.

Los españoles no se oponen de forma mayoritaria a cuerpos como la Ertzaintza o la Policía foral, pero sí apuestan por un control estatal de los mismos
Los españoles no se oponen de forma mayoritaria a cuerpos como la Ertzaintza o la Policía foral, pero sí apuestan por un control estatal de los mismos

Un porcentaje similar entiende que no porque coexistan distintos cuerpos de seguridad ésta haya aumentado.

La controversia ha acompañado a las policías autonómicas en la reciente historia democrática. Cuerpos como la Ertzaintza y los Mossos se ganaron la consideración de policías de partido por el control y uso que los mandos políticos vinculados al nacionalismo hicieron de los mismos. Es cierto, sin embargo, que la mayoría de sus agentes se ha desenvuelto con profesionalidad y apego a la legalidad con méritos incuestionables, por ejemplo, en la lucha contra ETA. Pero el colaboracionismo de no pocos mandos y funcionarios de los Mossos en la reciente insurrección separatista –incluidas oscuras operaciones propias de servicios de seguridad de regímenes no democráticos– ha provocado el severo reproche de la opinión pública. Los resultados de la encuesta de NC Report ofrecen mayorías ajustadas, lo que demuestra que son realidades que suscitan discusión y que no concitan las casi unanimidades de instituciones como la Guardia Civil y la Policía Nacional. Como prueba sirva que el 46,6% de los encuestados defiende que los cuerpos de seguridad dependan del Estado frente al 41,7% que discrepa. La mayoría cuestiona la jerarquía, pero no a las policías territoriales como tal. El 54,9% respalda que existan en un modelo de seguridad común. El 38,2% no es partidario de ellas. Los españoles son escépticos respecto de otra de las polémicas que han envuelto a estos cuerpos. El 41,8% cree que se alcanzará la equiparación salarial, pero el 40,9% se muestra pesimista. La conclusión es que las policías políticas no tienen hueco en las democracias y sí las que se atienen a su deber para con los ciudadanos.