El CIS recupera «la cocina» para su encuesta sobre Andalucía

Los responsables del centro consideran que cada cita electoral requiere de una metodología distinta

José Feliz Tezanos, presidente del CIS
José Feliz Tezanos, presidente del CIS

El CIS ha recuperado para su estudio preelectoral de los comicios andaluces el método tradicional de estimación de voto, que tiene en cuenta el recuerdo de voto, la conocida como "cocina".

El CIS ha recuperado para su estudio preelectoral de los comicios andaluces el método tradicional de estimación de voto, que tiene en cuenta el recuerdo de voto, la conocida como "cocina", y que había abandonado tras la llegada a la presidencia de José Félix Tezanos.

Si el cambio de metodología decidido por el histórico dirigente socialista resultó polémico, hoy no lo ha sido menos el hecho de que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) recupere para Andalucía un modelo de proyección que parecía haber abandonado.

La encuesta publicada hoy da la victoria al PSOE con una estimación de voto del 37,41 por ciento (entre 45 y 47 escaños) y coloca a continuación a tres partidos prácticamente empatados: Adelante Andalucía (19,34 % y 20 escaños), PP (18,66 % y entre 20 y 22 escaños) y Ciudadanos (18,55 % y entre 20 y 22 escaños); además da un escaño a VOX.

Dentro del propio estudio se explica hoy la vuelta al modelo anterior: "el CIS se encuentra en proceso de desarrollo y testado de diferentes modelos que se ajusten de forma óptima a los diferentes climas y configuraciones de la competencia electoral".

Es decir, los responsables del centro consideran que cada cita electoral requiere de una metodología distinta en función de una serie de factores como que las elecciones estén convocadas o no, que haya una dinámica de estacionariedad o volatilidad, y que hayan aparecido o desaparecido partidos en la escena electoral.

En este caso, el CIS explica que el escenario es de elecciones convocadas, estabilidad para dos partidos y volatilidad para otros dos (por la posible trasferencia de votos entre PP y Ciudadanos), así como aparición de una nueva fuerza política con posibilidades electorales, en referencia a VOX.

"No existe un único modelo de estimación aplicable a toda circunstancia electoral", señalan los responsables del CIS, que defienden que en este caso es preferible el modelo tradicional, cuya principal diferencia con el que ha usado en los últimos estudios es la consideración del recuerdo de voto como factor corrector de lo que los encuestados expresan cuando se les pregunta directamente a quién votarían y por qué partido tienen más simpatía.

Simplificando mucho, esta es la conocida como "cocina", que supone la aplicación de métodos sociológicos para corregir el sesgo de las respuestas directas y ajustarlas al máximo a un pronóstico fiable.

Aunque el término "cocina"siempre ha sido denostado y convertido políticamente en sinónimo de manipulación, cuando el CIS decidió suprimirla a partir de su barómetro de septiembre, paradójicamente la polémica se recrudeció.

Numerosos expertos en demoscopia criticaron ese cambio asegurando que trasladar directamente "en crudo"las respuestas a la estimación de voto beneficia fundamentalmente al PSOE, partido que tiene un tradicional sesgo favorable en la intención de voto directa.

El CIS se vio obligado a hacer una nota de prensa a finales de septiembre para defender su metodología: "El CIS recoge lo que opina y dice directamente la población encuestada, sin ninguna distorsión ni reelaboración no explicada".

Narciso Michavila, presidente de GAD3, uno de los más beligerantes con el cambio metodológico, se mostró entonces convencido de que los nuevos responsables del CIS volverían al método tradicional cuando llegasen las elecciones andaluzas, ya que auguró que, de no hacerlo, la desviación sería tan grande que resultaría escandalosa y habría "dimisiones en masa".

Hoy recuperaba en su cuenta de Twitter la entrevista en El Confidencial en la que hizo ese vaticinio y se jugaba "lo que sea"a que el CIS abandonaría la estimación "en crudo"para Andalucía:

"Predicción cumplida: los responsables políticos del CIS pasan de despreciar la cocina a sobrecocinar la preelectoral de Andalucía. #CIS", escribía tras ver confirmado su augurio.

El CIS, tras haber defendido que recoge lo que opina y dice directamente la población encuestada ha vuelto hoy a aplicar "cocina"a esos resultados haciendo una "estimación media".

Su nota explicativa en el propio estudio concluye: "Otros modelos, lógicamente, podrían producir estimaciones diferentes".