Política

El colectivo de presos monta un acto con los excarcelados de la «doctrina Parot»

Inés del Río, Jesús María Zabarte, Juan José Zubieta,  Gonzalo Rodríguez y Antonio Troitiño
Inés del Río, Jesús María Zabarte, Juan José Zubieta, Gonzalo Rodríguez y Antonio Troitiño

El colectivo de presos de ETA ha organizado un acto el próximo sábado 4 de enero con los excarcelados de la banda terrorista tras la derogación de la «doctrina Parot», según ha sabido LA RAZÓN.

El colectivo de presos de ETA ha organizado un acto el próximo sábado con los excarcelados de la banda terrorista tras la derogación de la «doctrina Parot», según ha sabido LA RAZÓN.

Se trata de una comparecencia organizada por el KT1 («Koordinatzio Taldea») del Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK, en sus siglas en euskera) el próximo día 4, que pretende reunir en Durango (Vizcaya) al conjunto de presos excarcelados con el objetivo de escenificar la unidad y fortaleza del grupo. Al parecer, el acto tendrá lugar por la mañana en el café teatro Antzokia e incluirá una comida. No faltará una rueda de prensa para escenificar la reunión y preparar el ambiente de cara a la semana siguiente, cuando está prevista una manifestación a favor de los «derechos» de los presos.

El KT1,órgano de dirección del EPPK liderado por la abogada Arantza Zulueta, es un subaparato de ETA encargado de la estrategia de control sobre el colectivo de reclusos de la banda. Zulueta, como ayer publicó este diario, es la autora, junto con el también letrado Jon Emparantza, del comunicado hecho público el sábado.

Según las fuentes consultadas, tanto el comunicado del EPPK como esta comparecencia forman parte de una estrategia cuyo colofón es la citada marcha a favor de los «derechos» de los reclusos que se celebrará el próximo día 11 en Bilbao. El fin último de estos movimientos es lograr una participación masiva de la sociedad vasca en apoyo de las reivindicaciones de los presos y aumentar la presión sobre el Gobierno para que modifique su política penitenciaria.

Y es que ETA se ha propuesto utilizar las excarcelaciones como el eje central de la «lucha» para que el Ejecutivo cambie su forma de actuar. Según consta en un documento del EPPK al que ha tenido acceso LA RAZÓN, «hay que hacer frente a la batalla que ha impuesto el enemigo. Tiene que ser el principio del cambio de la política penitenciaria (...)». En el documento se indica que «la decisión de Estrasburgo anulando la retroactividad de la doctrina propina una sonora bofetada a la política penitenciaria de España (...) desde aquí, un abrazo y un saludo revolucionario a todos los (...) que han estado secuestrados (...). A los que han salido y a los que están por salir». «Al final, Europa ha fijado y decidido al unísono y de manera contundente que se han infringido los derechos básicos y que mientras estén en las cárceles se están infringiendo». Asimismo, se aconseja a la izquierda abertzale legalizada –Bildu, Amaiur y Sortu– que, frente a la «audaz ofensiva de algunas asociaciones de víctimas, condicionando totalmente el debate político», la sentencia de Estrasburgo «tiene que suponer un empuje positivo al proceso».

Es evidente que el acto del día 4 es un paso más allá de los homenajes y recibimientos individuales a algunos de los históricos de ETA que han pisado la calle tras el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH). Esta vez se trata de reunirlos a todos, con el impacto y la simbología que representa para los defensores del ideario abertzale.

Por este motivo, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado vigilarán con especial atención esta convocatoria. De la misma forma, los servicios jurídicos del Estado, a través de la Abogacía General y la Fiscalía realizarán un seguimiento y, en su caso, un minucioso análisis técnico jurídico del desarrollo del acto, remitiendo estos informes a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, por si hallara indicios de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas.

A ello se suma que un acto así podría ser un elemento importante en la acumulación de indicios para iniciar un proceso de ilegalización contra Sortu (no consta que organice la cita, pero tampoco que se haya opuesto), pues en la sentencia del Tribunal Constitucional sobre esta formación abertzale aparece detallado el catálogo de líneas rojas que no se podrían traspasar.