La Reina, sus hermanos y sus hijas, en el homenaje en Atenas a Pablo I

La Reina asistió ayer en compañía de las infantes Elena y Cristina a la proyección de un documental en Atenas sobre la vida de su padre, el rey Pablo I, de cuyo fallecimiento se cumplen mañana 50 años.

Doña Sofía llegó a la Biblioteca de Yenadio en compañía de la infanta Cristina y su hermana Irene de Grecia.

Ante una lluvia de flashes Doña Sofía saludó brevemente a la prensa congregada ante la puerta del edificio neoclásico que acogía la proyección.

Doña Elena fue la última en llegar, minutos después de sus parientes de la monarquía griega.

Constantino, último rey de Grecia, asistió acompañado de su esposa Ana María de Dinamarca y los hijos de éstos, Nicolás y su mujer Tatiana Blatnik, y Pablo con Marie Chantal Miller.

Los Príncipes de Asturias no asistieron a esta representación, pero se espera que se unan a la Reina y a las Infantas hoy, con motivo de la ceremonia religiosa en homenaje al monarca Pablo I.

A la presentación del documental "Pablo, un rey fuera de lo común"asistieron además algunas personalidades de la cultura y de la diplomacia griega, invitados a este acto de carácter estrictamente privado.

La Biblioteca Yenadio, fundada en 1926 por el diplomático griego Ioannis Yenadio, alberga 120.000 libros, documentos y manuscritos y se ha convertido en un centro de renombre internacional para los estudiosos de la Historia de Grecia.

El reportaje, que todavía no ha sido estrenado, hace un repaso a la vida de Pablo I con imágenes, fotografías, cartas y documentos inéditos, declaraciones de personalidades de la política y de la Historia, así como de sus tres hijos, Sofía, Irene y Constantino.

Pablo I, descrito por muchos como hombre afable y buen padre de familia, no estaba destinado a reinar por ser el menor de tres hermanos.

La muerte de su hermano, el rey Jorge II en 1947 lo convirtió en rey de Grecia, un país devastado tras la Segunda Guerra Mundial y la guerra civil, que bajo su mandato se estabilizó políticamente y empezó su desarrollo económico.

Con motivo del 50 aniversario de su fallecimiento mañana, Doña Sofía asistirá a un responso en el cementerio del Palacio de Tatoi, la que fuera la residencia de verano de la realeza griega, donde está enterrado Pablo I, su esposa Federica, así como todos los miembros de las familias reales griegas desde 1913.

La Reina, que pasó la mayor parte de su infancia y juventud en Tatoi, regresó allí en febrero de 1981 para asistir al murió al funeral de su madre y visitó el lugar donde reposan sus restos mortales y los de su padre en mayo de 1998, durante el primer viaje de Estado de los Reyes a Grecia.