Cataluña

Mas promete una Hacienda propia al estilo sueco

El presidente de la Generalitat, Artur Mas
El presidente de la Generalitat, Artur Maslarazon

Pese a tratarse de finales de julio, el ambiente preelectoral ya se masca en Cataluña y no hay día que pase sin un nuevo acto de propaganda. El president de la Generalitat, Artur Mas, aprovechó ayer la clausura de las jornadas sobre la futura hacienda catalana para loar las bondades de este organismo. Al fin y al cabo, los independentistas consideran que la hacienda es una de las piedras de toque de su proyecto político, ya que se encargará de recaudar y gestionar los impuestos de los catalanes. El president, en esta línea, aseguró que «sin hacienda no hay autogobierno de verdad» y «sin autogobierno no hay proyecto de país». Por ello, aseguró que tras dos años de trabajo, la hacienda catalana ya está preparada y recordó que «fue un error muy grande» no haber apostado por la hacienda propia durante la transición.

No obstante, las palabras de Mas fueron contestadas casi inmediatamente por el vicesecretario de comunicación del PP, Pablo Casado, quien afirmó que «no va haber una Agencia Tributaria en Cataluña por mucho que lo cacaree Artur Mas», ya que, según subrayó «no tiene competencia para hacerlo». Es más, recordó que una iniciativa de ese tipo sería un «irresponsabilidad» porque las empresas «huirían» de esa comunidad. Y añadieron que si la Generalitat de Cataluña superara las competencias que tiene atribuidas en materia tributaria, el Ejecutivo respondería a esa decisión. Mas, por su parte, subrayó que «este es el intento más serio de los últimos tres siglos» para tener un modelo de tributos catalán. Se trata, dijo, de «uno de esos momentos fundacionales en el ámbito del país». Y remarcó: «Estamos a punto y estamos preparados después de estos dos años de trabajo. Tenemos las ideas y tenemos las personas y ahora se necesitan las condiciones políticas para llevar este proyecto a la práctica».

El president señaló que Cataluña siempre ha estado muy por debajo de la media en cuanto a financiación: «Nunca se encontró la mínima comprensión al otro lado del Estado para intentar que, realmente, Cataluña tuviera un sistema de financiación diferenciado e, incluso, la aspiración de una hacienda propia con mayúsculas».

«Smart tax»

El responsable del programa para la definición de un nuevo modelo de administración tributaria de Cataluña, Joan Iglesias, detalló alguno de los aspectos de la hacienda catalana que, inspirada en países como Suecia o Australia, prima la cooperación y el servicio al contribuyente sobre el control al infractor, lo que se conoce como «smart tax» para mejorar el cumplimento espontáneo, tal y como ocurre en España.Según los autores, este modelo aumenta la eficacia. A diferencia de lo que ocurre en España, además, la hacienda catalana calcularía el llamado tax gap o brecha fiscal, es decir, la diferencia entre los recursos fiscales potenciales y los que efectivamente se recaudan, porque la información fiscal «no es accesible» y porque la cooperación entre la administración tributaria y los contribuyentes es de «confrontación y litigiosidad».