Política

Matas condenado a 3 años y 8 meses de cárcel

El expresidente de Baleares ya ha cumplidos prisión dos veces por otros casos

Jaume Matas ha sido condenado a 3 años de prisión, multa de 7 meses y 17 días a razón de una cuota diaria de diez euros y 3 años de inhabilitación especial

La condena de 3 años y 8 meses de prisión y 7 años de inhabilitación especial dictada este viernes por la Audiencia Provincial de Illes Baleares para el expresidente del Govern y exministro de Medio Ambiente Jaume Matas por el caso Nóos es la tercera que se le impone pero sólo supone una pequeña parte de sus problemas con la justicia, ya que tiene pendiente la resolución de una veintena de causas por corrupción derivadas en su mayor parte del denominado "caso Palma Arena".

La sentencia hecha pública este viernes indica que Matas ha sido declarado autor responsable de un delito continuado de prevaricación en concurso medial con un delito de falsedad en documento público y con un delito de malversación de caudales públicos. Por esto, ha sido condenado a 3 años de prisión, multa de 7 meses y 17 días a razón de una cuota diaria de diez euros y 3 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público estatal, autonómico o local.

Además, el exministro es condenado a un delito de fraude a la administración, por el que se le condena a 8 meses de prisión y a 4 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público estatal, autonómico o local.

Matas ya ha cumplido prisión por dos condenas anteriores, la de nueve meses de cárcel -tras rebajar el Tribunal Supremo la de 6 años que se le impuso inicialmente- por intervenir en la contratación irregular por parte del Ejecutivo autonómico del articulista Antonio Alemany para la redacción de sus discursos y una primera, de 9.000 euros de multa, por un cohecho de 42.111 euros que recibió como regalo a través de la contratación ficticia de su mujer por parte de un conocido hotelero mallorquín.

Recientemente se ha conocido una nueva petición de prisión para Matas por parte de la Fiscalía Anticorrupción, que le pide cinco años de cárcel por un delito continuado de malversación dentro de la subpieza separada número 3 del caso Over, una pieza perteneciente al caso Palma Arena.

Los fiscales anticorrupción Pedro Horrach y Juan Carrau pusieron la lupa sobre el exmandatario en 2009 tras detectar posibles irregularidades en la compra de la vivienda -conocida como 'palacete' que poseía en la céntrica calle palmesana de Sant Feliu, por la que el exdirigente popular pagó unos 980.000 euros pese a que el inmueble, de más de 700 metros cuadrados y de estilo manierista, estaba tasado en 2,4 millones.

A partir de ese momento, se iniciaron unas intensas investigaciones conocidas con el nombre de Operación Buckingham y dirigidas a averiguar los pormenores que rodearon al enriquecimiento presuntamente ilícito y el elevado tren de vida que llevó Matas mientras era presidente, y que según las pesquisas no se correspondían con los ingresos que obtenía como jefe del Ejecutivo autonómico.

Sin embargo, todo ello no impidió que en julio de 2009 la Fiscalía acabara archivando las pesquisas tras agotarse los seis meses de diligencias informativas llevadas a cabo por Carrau y Horrach.

Dos meses después, sin embargo, después el juez Castro decidió incorporar al caso Palma Arena las investigaciones sobre el patrimonio de Matas realizadas por el Ministerio Público y la Agencia Tributaria, al observar indicios de su relación con la presunta trama de corrupción en torno al velódromo Palma Arena.

A partir de ese momento, diversos proveedores que participaron en la reforma del palacete y propietarios de varias tiendas fueron interrogados por el magistrado para indagar en el nivel de vida disfrutado por la familia Matas.

La investigación del juez Castro se fue complicando hasta acumular casi una treintena de piezas separadas que tratan de aclarar el supuesto desvío de más de cincuenta millones de euros públicos en forma de contratos y adjudicaciones ilícitas durante la construcción del velódromo palmesano (2005-2007), considerado la infraestructura estrella de la última legislatura de Matas (2003-2007).

Las pesquisas relacionan el sobrecoste del Palma Arena -que acabó costando 110 millones de euros, el doble de la cantidad inicialmente presupuestada- con los elevados gastos en que incurrió Matas y su mujer. También dentro del caso Palma Arena, el exministro está siendo investigado en la pieza relacionada con los tratos de favor del Govern a Over Marketing -considerada la ramificación de la trama Gürtel en Baleares- y la relativa a la contratación presuntamente irregular del arquitecto Santiago Calatrava, por 1,2 millones de euros, para la realización del anteproyecto de un Palacio de la Opera en Palma que nunca llegó a ser construido.

Entre otras de las irregularidades en que habría incurrido el expresidente se encuentra la contratación irregular de los arquitectos Luis y Jaime García-Ruíz, quienes sustituyeron al arquitecto inicial del Palma Arena, Ralph Schürmann, y que acabaron percibiendo unos nueve millones de euros en concepto de honorarios, según las investigaciones.