PDeCAT y ERC, a la gresca

Aseguran que «no les van a dar una foto» a los de Junqueras que han presentado su propia lista.

Las entidades soberanistas convocaron esta semana en Barcelona una protesta en contra de la aplicación del artículo 155

Aseguran que «no les van a dar una foto» a los de Junqueras que han presentado su propia lista.

Las elecciones se acercan y se dispara la tensión entre los dos principales grupos independentistas: Junts per Catalunya (JxCat) y ERC. Ayer, Oriol Junqueras marcaba distancia con sus antiguos compañeros en una carta publicada por «El Periódico», señalando a ERC como «la lista de país» y recordando el pasado del PDeCAT cuando afirmaba que los republicanos tienen «la capacidad de ofrecer una propuesta política sana, lejos de cualquier sombra de corrupción». A las pocas horas, desde ERC se filtraba que JxCat y los republicanos habían llegado a un acuerdo programático sobre nueve puntos, pendientes de acuerdo con la CUP y de atraer a los comunes de Colau «para formar nuevas mayorías», como se refiere a ellos Junqueras. Este acuerdo para «escenificar el frente común soberanista» contempla el rechazo al 155, la liberación de los presos, la retirada de Cataluña de las fuerzas policiales, un compromiso de Rajoy de asumir los resultados electorales, y el planteamiento de nuevos escenarios para alcanzar la autodeterminación y la independencia «más allá del 1-O», pero descartando la vía unilateral. Una vez alcanzado «el acuerdo por la autodeterminación» sería presentado por los independentistas, que también tratan de sumar a la firma a Catalunya en Comú, por lo que no se contempla la vía unilateral.

La reacción de JxCat es rotunda: «No hay necesidad» de llegar a un acuerdo así y menos «de hacer una foto». «Es lo que necesita ERC, porque las elecciones son convencionales porque ERC ha querido que lo fueran». Las fuentes del entorno de Puigdemont creen que «un acuerdo es posible, pero sin acto. No les vamos a regalar una foto porque ERC presenta su lista oponiéndose al presidente legítimo».

La tensión entre ambas formaciones ha ido in crescendo y se vislumbra que se «han roto las hostilidades». En el PDeCAT sentaron muy mal las declaraciones de Marta Rovira, número dos de ERC, que afirmó que su presidente era Puigdemont porque era el «legítimo». «Pues si piensa así –dicen fuentes del cesado president– si quiere que gane Puigdemont, que vote Puigdemont, no que presenta otra lista». Desde el PDeCAT se considera que «a ERC le están temblando las fuerzas porque detecta que la gran mayoría que acariciaban está siendo desmentida por las encuestas. El candidato Puigdemont les ha roto los esquemas».

El entorno del ex president niega un pacto entre ambas formaciones, asegurando que «es pura estrategia mediática de los republicanos». Eso sí, desde el PDeCAT no se desmienten conversaciones.

En ERC afirman que las conversaciones avanzan a buen ritmo y reconocen «que la candidatura de Puigdemont ha reducido las expectativas de los republicanos, pero «cuatro o cinco diputados es comprensible que recuperen, porque el PDeCAT estaba bajo mínimos». Los republicanos afirman que la lista de Junqueras es la que más se parece a Cataluña, «porque recoge diferentes sensibilidades», lo que es contestado con sorna desde Junts per Catalunya: «Han presentado una lista de partidos frente una de país, la de Puigdemont». Además, los neoconvergentes cuestionan esta supuesta lista de partidos: «¿A quién representa Antoni Castellà (Demòcrates), Ernest Maragall (Moviment d’Esquerra Socialista) o José María Mohedano (Avancem)». Y tienen respuesta: «A ellos mismos». Tampoco en el PDeCAT ha gustado que Junqueras recuerde el pasado de corrupción de Convergència, «porque la lista de Puigdemont va más allá y el PDeCAT superó a CDC». En ERC recuerdan que la lista de Puigdemont está registrada «como coalición del PDeCAT y CDC».