España

Empate técnico entre PP y PSOE: Sánchez acusa el desgaste y Casado la llegada de Vox

Los socialistas se dejan un punto tras las crisis sufridas en septiembre y bajan por primera vez desde la moción, mientras los populares se resienten tras la entrada en escena de VOX

Los socialistas se dejan un punto tras las crisis sufridas en septiembre y bajan por primera vez desde la moción, mientras los populares se resienten tras la entrada en escena de VOX.

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El PP acorta la distancia con el PSOE a una sola décima en la encuesta de NC Report del mes de octubre, si bien el arranque del curso político no sienta bien al bipartidismo ya que los dos principales partidos descienden en intención de voto con respecto a septiembre. Entonces también estaban en una situación de empate técnico, con una ligera mejora en apoyos respecto a las últimas encuestas. El partido más votado era el PSOE con un 27,8 por ciento de intención de voto a su favor, tres décimas por encima del PP. En este último sondeo, el PP está en el 26,7 por ciento, ocho décimas menos que en septiembre; y el PSOE, en el 26,8 por ciento, un punto menos que en el barómetro anterior, pero la distribución de escaños deja por encima al PP. El partido de Pablo Casado se mueve entre los 107 y 109 diputados, y el PSOE entre los 105 y los 107. Los populares están todavía entre 28 y 30 escaños por debajo de las últimas elecciones generales, con 1.619.236 votos menos que en esos comicios. Mientras que los socialistas crecen en 914.154 votos con respecto a las anteriores generales. La encuesta se hizo entre el 1 y el 11 de octubre, con una participación 1,3 puntos inferior con respecto al 26-J.

En este último sondeo, PP y Ciudadanos alcanzan el 46,2 por ciento del voto, y PSOE y Podemos sumarían el 43,6 por ciento. El escenario apunta a un panorama de muy difícil gobernabilidad, como en la actualidad, con los partidos nacionalistas e independentistas como árbitros de la legislatura nacional.

El PSOE cada vez rentabiliza menos la llegada a La Moncloa según estos últimos datos demoscópicos, y ésta es, precisamente, la clave sobre la que gira el debate que existe en las filas socialistas respecto a en qué momento el poder puede convertirse en un elemento de desgaste que aconseje convocar elecciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reiteró esta pasada semana que su intención sigue siendo aguantar la legislatura hasta 2020. Pero por primera vez desde la moción de censura los socialistas bajan.

Pero si Pedro Sánchez se resiente de las polémicas que han afectado a su Gobierno en las últimas semanas, el PP de Pablo Casado no es el partido que mejor rentabiliza estas crisis del Ejecutivo socialista por culpa de la entrada en escena de VOX. La transferencia de voto popular a VOX pasa en un mes del 1,6 por ciento al 4,3 por ciento.

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Por el contrario, la nueva política se recupera ligeramente, pero sin llegar a las cotas anteriores a la moción de censura y al cambio de Gobierno. La formación de Albert Rivera se mantiene por debajo del umbral del 20 por ciento en intención de voto, en el que por primera vez cayó este año en el sondeo de NC Report para LA RAZÓN de finales de julio. Entonces el partido naranja sumaba entre 64 y 66 diputados gracias al voto de 4,4 millones de españoles, el 19,2 por ciento. En septiembre estaba en el 18,8 por ciento y entre los 61 y los 63 escaños. Ciudadanos se resintió de no tener un Gobierno de Rajoy al que hacer oposición. Pero en este último sondeo el partido de Rivera sube al 19,5 por ciento, lo que le daría entre 62 y 65 escaños, es decir, entre 30 y 33 diputados más que en las generales de junio de 2016. De hecho, la formación naranja crece con respecto a las anteriores generales en 1.468.430 votos, un 6,4 por ciento más de apoyos. La situación tiene su lado positivo para Rivera, aunque siga lejos de la expectativa de poder disputar la victoria a Sánchez o Casado. Se consolida como tercera fuerza política y posible árbitro electoral para formar una mayoría de centro derecha. En las anteriores generales estuvo abierta la posibilidad de que Cs negociara con Mariano Rajoy y con Pedro Sánchez, y Ciudadanos pactó incluso un acuerdo de gobierno con el PSOE que no prosperó por falta de apoyos. La moción de censura y el acuerdo del PSOE con Podemos reduce el margen para que después de las próximas elecciones los socialistas puedan optar por otra pareja de baile distinta al partido de Pablo Iglesias.

En septiembre, Podemos estaba en el 16 por ciento en intención de voto, prácticamente la misma posición que en la encuesta anterior, cuando lograba el 15,8 por ciento. Desde los últimos meses se ha estado moviendo en ese porcentaje, pero en este último sondeo de octubre sube hasta el 16,8 por ciento, entre 45 y 48 escaños, al rebufo de las crisis del Gobierno de las últimas semanas y de la negociación para los Presupuestos de 2019. En septiembre la formación morada estaba en la franja de los 43 y 47 escaños, entre 24 y 28 menos que en las anteriores generales después de haberse dejado más de 1,3 millones de votos. Ahora, la diferencia con las generales pasadas es de 1.108.538 votos, con entre 23 y 26 escaños menos.

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En este contexto de fractura de bloques, las formaciones nacionalistas e independentistas pueden volver a decidir que el Gobierno se incline del lado de la izquierda. ERC se beneficia a nivel nacional de su pugna con el PDeCAT hasta situarse entre los 11 y 12 escaños, frente a los 9 que consiguió en junio de 2016. El PDeCAT, más vinculado a la figura de Carles Puigdemont, perdería entre 2 y 3 escaños. Mientras que el PNV conservaría sus cinco diputados o incluso podría aumentar en uno más. Pero la suma de todos podría darle de nuevo La Moncloa a Sánchez.