Política

¿Se lo anticiparía a Francisco?

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

La biografía de Don Juan Carlos de Borbón está muy estrechamente ligada a la Iglesia Católica y a los últimos seis Papas desde sus primeros momentos: fue bautizado por el entonces Cardenal Eugenio Pacelli, Secretario de Estado (el futuro Pio XII) en la capilla del Palacio Magistral de la Orden de Malta de la romana Via Condotti. Era el 6 de enero de 1938.

Con el sucesor del Papa Pacelli, el santo Juan XXIII, el primer contacto personal fue la audiencia que Roncalli concedió a Don Juan de Borbón y a su hijo en el curso de la cual le concedió a este la autorización para que su inminente matrimonio pudiese celebrarse por el rito ortodoxo y católico. El 5 de junio de 1962, Don Juan Carlos y Doña Sofía visitaron al Pontífice en Roma para agradecerle esta dispensa.

Ya Rey de España hizo su primera visita de Estado a la Santa Sede el 10 de febrero de 1977. Siendo recibidos con marcado afecto por el Papa Pablo VI, con el que ya habían mantenido un primer contacto personal asistiendo a la Misa del Domingo de Pascua de 1968.

Recién elegido Papa Albio Luciani (Juan Pablo I de breve reinado), los Reyes asistieron a la ceremonia de su entronización. Mes y medio más tarde, volvieron los monarcas españoles al Vaticano para tomar parte en el inicio del pontificado de San Juan Pablo II. Con el papa polaco fueron múltiples los encuentros, tanto en Roma como en España, en el curso de las cinco visitas que realizó a nuestro país. Toda la Familia Real asistió en 1983 a la misa que Karol Wojtyla celebraba en su capilla privada del Palacio Apostólico.

Con Benedicto XVI mantuvieron un primer contacto al final de la misa con la que Joseph Ratzinger dio inicio a su ministerio petrino el 24 de abril de 2005 y lo visitaron en septiembre de ese mismo año en Castelgandolfo.

Es aún muy reciente la larga entrevista que Don Juan Carlos y Doña Sofía mantuvieron con el papa Francisco el 28 de abril, día siguiente de la canonización de Juan XXIII y de Juan Pablo II. Más de cincuenta minutos de diálogo privado (¿Le anticiparía el Rey al Papa su intención de dimitir?). Rompieron la norma habitual de