Lenguaje

“Las lenguas no son machistas, son las personas las que, utilizándolas, enarbolan ideas que lo son”

Entrevista con Manuel Casado, catedrático de Lengua Española y miembro de la RAE

“Las lenguas no son machistas, son las personas las que, utilizándolas, enarbolan ideas que lo son”
“Las lenguas no son machistas, son las personas las que, utilizándolas, enarbolan ideas que lo son”larazon

Irene Montero reabrió el otro día el debate: ¿Es la lengua española machista? ¿Lo es la RAE? La política de Podemos habló de “portavozas” ignorando y despreciando todas las reglas gramaticales. Muchas personas, como ella, desconocen que la RAE no designa los significados que las palabras tienen, meramente se limita a reflejar cómo se habla y da normas al uso de las palabras. Hablamos con Manuel Casado Velarde, catedrático de Lengua Española que, además, es miembro de la Real Academia de la Lengua, para que nos lo aclare.

-¿Está mal dicho portavoza? ¿Por qué?

​-La palabra "portavoz"tiene idéntica forma para ambos géneros, lo mismo que tantas otras que designan cargo o profesión: el o la periodista, el o la comentarista, etc. ¿Tendríamos que decir, cuando se trata de una mujer, que es "hablanta", "precoza"​o "veloza", en vez de "hablante", "precoz"o "veloz"?​ ¿O "periodisto", "comentaristo"si nos referimos a un hombre?

-La RAE no pone las palabras, solo las constata así como sus significados. Por ejemplo cuando dice la palabra zorra y en uno de sus significados se refiere a mujer de mala vida (prostituta) no es que los académicos piensen eso sino que constatan que en la calle tiene ese significado. ¿Esto es así?

​-Las Academias de la lengua registran en sus diccionarios lo que los hablantes dicen. Y, en ocasiones, añaden si una determinada palabra o acepción resultan despectivas, vulgares, insultantes, etc. Si los diccionarios quieren ser obras prácticas de consulta, tienen que procurar resolver las dudas que tengan los hablantes, tanto nativos como no nativos. Pero son los hablantes los que pueden usar el idioma para alabar o para insultar, para integrar o para discriminar. Y, desde luego, se puede ser exquisitamente correcto en el uso de la lengua, y ser un maltratador y discriminador.

-¿Por qué sí se puede decir médica, jueza pero no árbitra o portavoza o miembra?

​-En el caso de los nombres que designan profesiones o cargos, como médico, juez, alcalde, decano, etc., no hay ningún problema para feminizarlos, y de hecho se utilizan con desinencia femenina. Pero hay que respetar a las mujeres que prefieran utilizar los nombres de profesión como formas invariables para los dos géneros: la ingeniero, la fiscal, la canciller, etc. Sorprende que, de un tiempo a esta parte, las mujeres que escriben poesía desdeñen la forma tradicional femenina, poetisa, y hayan adoptado la masculina, poeta.

-¿Cree usted que el lenguaje español es machista o no es más ni menos que otras lenguas?

​-Las lenguas no son ni feministas ni machistas. Son los discursos, o sea, las personas, las que, utilizando una misma lengua, pueden expresar ideas feministas o machistas. ¿Se puede afirmar que el alemán, por ejemplo, es una lengua nazi, por el hecho de que Hitler la utilizara para expresar sus ideas? ¿O el ruso una lengua comunista?​

​-El español es una lengua y como tal está viva y va cambiando pero la RAE no debe vigilar que no se acepten palabras totalmente vulgares tipo croqueta o almóndiga?

-La RAE, y las restantes Academias de la lengua, tienen las función de recoger lo que los hablantes usan; eso sí, se reservan la tarea de etiquetar los usos, anotando, como digo, si son cultos o vulgares, coloquiales o formales, ​ofensivos,​ eufemísticos, etc. Pero no pueden arrogarse la función de hacer "limpieza"semántica, como a veces pretenden, recurriendo incluso al chantaje, algunos colectivos, que tratan de que se eliminen determinadas palabras o acepciones que les resultan molestas.

Por otra parte, la comunidad hispanohablante es muy amplia, más de 500 millones de personas, y engloba diversos países y continentes, por lo que la RAE, con las restantes Academias, no puede aceptar las pretensiones de un determinado partido político de una comunidad autónoma española. No acabamos de darnos cuenta de que los españoles, desde hace ya tiempo, estamos en minoría. Ya no somos, como decía Clarín en el siglo XIX, y pretenden hoy algunos políticos, "los dueños del idioma".

Manuel Casado Velarde es catedrático de Lengua Española de la Universidad de Navarra y miembro correspondiente de la Real Academia Española. Dirige un equipo internacional de investigación sobre "Discurso público"en el Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra