Homenaje a la Garnacha de Rioja

Un vino expresivo y singular de Bodegas Riojanas

Monte Real Garnacha de Bodegas Riojanas
Monte Real Garnacha de Bodegas Riojanas FOTO: Bodegas Riojanas La Razón

Monte Real, de Bodegas Riojanas, rinde tributo a la variedad Garnacha de Rioja con un vino expresivo de la variedad y con el carácter e identidad de Monte Real. Esta variedad era mayoritaria en Rioja en los años 70 y el avance en la plantación de la variedad Tempranillo la relegó a una variedad minoritaria. Sólo los viticultores más románticos, visionarios y comprometidos con el terruño siguieron apostando por ella.

Buscando las mejores parcelas de Garnacha, realizaron durante dos años un exhaustivo análisis y seguimiento de los viñedos de Garnacha de sus proveedores. Finalmente eligieron una parcela de “Garnachas Viejas” en Manjarrés, en el alto de la cuenca del Najerilla, una zona fresca, en los límites del cultivo de la vid de La Rioja Alta, ubicado a 700 metros de altitud y con un efecto positivo del cambio climático en la fruta. Este viñedo aporta una Garnacha con una finura en taninos, muy golosa, con una frescura y amabilidad en nariz y en boca y enormes posibilidades en bodega lo que ha permitido elaborar una Garnacha singular, imponente y muy elegante.

En notas de cata, es un tinto delicado, muy frutal, con un color rojo violáceo ligero. En nariz dominan las notas frutales de frambuesa y mora, con ciertas notas florales y ligeros tonos especiados de su corta estancia en barrica. Su paso en boca es fresco con buena acidez, amable, sabroso y envuelve con sus taninos maduros.

La vendimia manual se realizó en cajas de 15 kilos, vendimiando a primera hora de la mañana para evitar altas temperaturas y reducir al máximo los tiempos de espera antes de ir a bodega. Máxima selección de los racimos en su entrada a bodega a través de una mesa de selección que nos permitió escoger no sólo los racimos sino los mejores granos. La fermentación se realizó en depósitos troncocónicos de acero inoxidable de 10.000 litros utilizando levaduras propias seleccionadas en estas mismas parcelas, con el objetivo de reforzar el carácter del suelo de cada una de las parcelas en el vino. Una vez finalizada la fermentación alcohólica se realizó una maceración del vino con los hollejos durante 25 días, buscando una mayor complejidad aromática y cromática. Crianza durante 3 meses en barricas de 225 litros, de roble francés y tostado medio plus con el fin de aportar un carácter más complejo aportando pequeños matices aromáticos y aumentando la estructura en boca.