Lola Sopeña, la «cayetana» que esculpe los cuerpos vips

Ella es la mujer en cuyas manos se ponen todas las celebrities de nuestro país, una artesana que cincela el cuerpo al milímetro

Lola Sopeña ha saltado últimamente a la primera línea mediática porque fue la esteticista que impulsó la rebelión de Núñez de Balboa y dejó en ridículo a Risto Mejide. Ocurrió en un programa de televisión donde Antonio Castelo la presentó como «una de las participantes de ''Ven a cenar conmigo'' y la defensora de Elettra Lamborgini en ''GH VIP''». En su conexión en directo y visiblemente enfadada, afirmó que montó su primera empresa «a los 24 años y llevo trabajando y dando empleo en España desde entonces. Esa presentación me parece que es mofaros de mí y de mi persona».

Sí, empezó joven a hacer sus pinitos como figurante y después como modelo y actriz. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que lo que le gustaba era estar detrás de la cámara. Y así fue como «con poco dinero y apenas experiencia» montó su primer negocio. Desde entonces ha creado varias pymes relacionadas con el mundo de la imagen. La primera, Vanity, en 1994, una agencia de actores y modelos que hoy es una de las más potentes en el sector de la publicidad. «He participado como directora de casting en infinidad de campañas publicitarias nacionales y mundiales, y en películas y series, sobre todo, para EE UU. Mi último proyecto ha sido la clínica que lleva mi nombre».

–¿Por qué una clínica de estética?

–Buscaba algo que tuviera que ver con la imagen pero en otro sector. Conocí a una persona que pertenecía al mundo de la medicina y se me ocurrió unir mi experiencia en la gestión de empresas y mi conocimiento de la imagen y la belleza a un buen equipo médico estético. En estos cinco años, mi clínica se ha colocado en Madrid como uno de los centros de medicina y cirugía estética más importantes, con una fórmula que no es otra que ofrecer la calidad a un precio asequible.

–¿Cómo han evolucionado los cánones de belleza?

–Queremos estar atractivas, jóvenes, pero con un aspecto natural. Las «barbies» y los «kens» ya no están de moda.

–¿Conoce a muchos «vips»?

–Son bastantes los personajes muy conocidos con los que he compartido viajes, trabajo e infinidad de momentos. Me ha tocado correr junto a Carlos Lozano huyendo de una vorágine de fans adolescentes al salir de una presentación; buscar bajo las piedras una chaqueta que cubriese un poco el vestido con demasiados agujeros de Marlene Morreau para que un alcalde le permitiese dar un pregón y sujetar al niño protagonista de un spot en un rodaje con Zidane porque cada vez que gritaban «acción» se tiraba contra él porque quería lesionarle para que no jugara el próximo partido contra su equipo. También coincidí en un restaurante con CR7, al que invité a una fiesta de Halloween y, para mi sorpresa, apareció.

–¿De qué tratamiento se siente más orgullosa?

–Los resultados más espectaculares suelen ser los tratamientos corporales y son los que me han dado la fama. Son muchos los personajes conocidos, como Marta López, Belén Esteban, Marlene Mourreau, Gema López, María Adánez o Cayetana Guillén Cuervo, que han venido buscando nuestras técnicas de remodelación corporal sin cirugía.

–¿Cuál es el secreto del método colombiano?

–Explicamos a nuestros pacientes que no son masajes relajantes, sino tratamientos fuertes y enérgicos en los que la fuerza de las manos y el uso de la maderoterapia son determinantes para que la aparotología de un buen resultado. Aquí no acariciamos, cambiamos los cuerpos.

–¿Cuál es el tratamiento más demandado por los hombres?

–El microinjerto capilar y el plasma rico en plaquetas, que muchos doctores recomiendan tras el microinjerto .También la marcación abdominal.

–¿Y después del confinamiento entre ellos y ellas?

–El rejuvenecimiento facial sin cirugía. La gente salió con ganas de volver a vivir, de salir a la calle y de verse guapa. La otra fueron los tratamientos corporales para reducir el peso cogido.