Bruselas

Alberto II y Paola estuvieron a punto de divorciarse en dos ocasiones

Alberto II y la reina Paola estuvieron a punto de divorciarse en dos ocasiones, en los años 1969 y 1976, según las revelaciones de la antigua amante del rey, la baronesa Sybille de Selys Longchamps, recogidas en la edición de hoy del diario "Le Soir".

El periódico adelanta algunas de las confesiones que la baronesa hace en un documental cuya primera parte se emitirá esta noche en la cadena flamenca Vier -autora del filme- y, dentro de unos días, en la televisión francófona RTL.

Una de las mayores sorpresas es la noticia sobre los supuestos planes de divorcio de Alberto II, que habrían impulsado a su hermano Balduino, por entonces rey de los belgas, a asumir la formación del actual monarca, Felipe de Bélgica, ya que, de haberse producido la ruptura matrimonial, Alberto habría tenido que renunciar a su derecho al trono.

El divorcio se planteó por primera vez en 1969, dos años después de que Alberto II y Sybille de Selys Longchamps comenzaran su relación, de la que Alberto II informó muy pronto a su hermano.

Aunque Balduino, ferviente católico, en un primer momento se mostró contrario a la idea, terminó aceptándola, y fue a partir de ese momento cuando decidió ocuparse personalmente de la educación de Felipe de Bélgica.

Las negociaciones sobre la ruptura matrimonial fueron discutidas en todo detalle, y en ellas llegaron a participar el por entonces primer ministro, Gaston Eyskens, y otras altas instancias políticas y judiciales del país, informa "Le Soir".

Sin embargo, los planes se trucaron, según el diario, por dos motivos: la situación entre Alberto II y Paola no era tan grave como se decía y, sobre todo, Balduino habría pedido a su hermano que retrasara unos años el divorcio, hasta que su hijo Felipe estuviera más cerca de la mayoría de edad.

En 1976 el proyecto de separación resurgió, a la vista del creciente distanciamiento entre Alberto II y Paola, que hacían vidas completamente independientes desde casi una década atrás.

Los planes llegaron en este caso mucho más lejos, e incluso se llegó a designar a tres personas para que se encargaran de la faceta jurídica, política y social de la ruptura y se preparó el anuncio público de divorcio, que se iba a hacer oficial quince días después.

Pero a última hora los planes se volvieron a cancelar, esta vez, según cuenta la antigua amante de Alberto II, porque ella se negó a aceptar las condiciones negociadas en la ruptura, que incluían la prohibición para ella de ver a los hijos de Alberto, algo que le hubiera hecho pasar por "la mala"de la historia, explica en sus confesiones.

Estos y otros detalles se abordarán en la entrevista que emitirá la televisión belga, volcada en este capítulo de la vida íntima del rey, desde que el pasado agosto Sybille de Selys Longchamps, rompiera su silencio para reclamar que se reconozca a la hija presuntamente nacida de la relación de ambos, Delphine Boël.

La petición de la baronesa coincide con la abdicación de Alberto II el pasado julio en favor de su primogénito, Felipe.