Eva Arguiñano: «El chocolate es un buen sustituto del sexo»

Profesión: jefa de repostería del restaurante de Karlos Arguiñano en Zarauz.. Nació: en 1960, en Beasáin (Guipúzcoa).. Por qué está aquí: por su libro «Postres y dulces para dummies» (Planeta).

–«Postres y dulce para dummies». ¿Es golosa?

–No. Soy una repostera que no es golosa.

–Muchos prescinden del postre para no engordar...

–Son los postres industriales los que engordan.

–¿El postre ideal para una cena romántica?

–Una mousse de la fruta de la pasión: la granadina.

–¿Una fruta afrodisíaca?

–El plátano. Y que conste que lo digo por la forma, ja, ja, ja.

–¿Qué tarta haría para estrellarla en la cara de alguien odiado?

–Una de merengue, que es muy pringosa.

–Me imagino que la crisis le hace temblar como un flan...

–Imagina bien. La crisis nos tiene a todos temblando como flanes.

–¿A quién tiene ganas de darle una galleta?

–A muchos políticos. Y a los chorizos que andan sueltos por ahí.

–¿La magdalena de Proust era mejor que las suyas?

–Es difícil superar el recuerdo de un buen bocado de la infancia.

–Para olvidar las penas, ¿nada como un bizcocho borracho?

–También el chocolate puede ir muy bien. Es un buen sustituto del sexo.

–¿Le gusta dejar helados a...?

–Los prepotentes. Sé dar cortes.

–¿Qué postre habría preparado para la Última Cena?

–Un arroz con leche. Es un sabor de mi infancia, un sabor con el que me gustaría despedirme de este mundo.

–¿Dónde ve más pasteleo?

–En la política. Y eso es malo: van a acabar diabéticos.

–No sé si sería capaz de endulzar a la Merkel...

–Sí, y con todo el cariño del mundo, a ver si cambian las cosas, porque manda mucho, ¿eh?

–Más que una vasca. Eva, ¿a quién le tienta con la manzana?

–A todos, pero para bien, ¿eh? Que yo no quiero que echen a nadie del paraíso.

–¿Convendría que pasáramos del país de los chorizos al país de...?

–De la ética, de la formalidad. Convendría un país con fundamento.

-Y un poco de perejil...