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Ortega Cano y Rocío Jurado, una historia de amor ¿o de desamor?

A la espera de lo que tenga que decir Rocío Carrasco sobre el segundo matrimonio de su madre, todos los ojos se posan en el torero y su entorno

José Ortega Cano se ha convertido en el centro de atención por determinados comentarios relacionados con el que será el futuro serial protagonizado por Rocío Carrasco. En el anterior, la hija de la Jurado relataba la gran tragedia que supuso su matrimonio con Antonio David Flores y las graves consecuencias emocionales con el divorcio. En esas declaraciones exclusivas aparecían desdibujados personajes colaterales que ahora vuelven a ser noticia. Ya daba a entender en esos capítulos de la edición anterior que tenían intención de ajustar cuentas con parte de los miembros de su familia.

En la actualidad no tiene relación con ninguno de ellos y uno de los más perjudicados es precisamente Ortega Cano. La hija de “La Más Grande” (como se la apodó hace años en Latinoamérica) ha afirmado en repetidas ocasiones a lo largo de sus últimas intervenciones televisivas que el matrimonio de su madre con el torero fue un error. Por ahora se desconoce cuáles son esos motivos que la han llevado a ser tan taxativa al calificar de equivocación una relación que duró once años hasta la muerte de la artista. A todo esto se suma la aparición de Ana María Aldón en el programa «Viva la Vida» llorando por la mucha presencia que Rocío Jurado sigue teniendo en la existencia de su marido.

En este sentido Ortega ha sido siempre muy claro al decir que Rocío Jurado fue el amor de su vida pero ese sentimiento es compatible con la felicidad que le dio Aldón al haber podido rehacer su vida y formar una familia con el nacimiento su tercer hijo que ahora tiene 8 años. Los otros dos son Gloria Camila y José Fernando adoptados en Colombia 1999 y que tampoco tienen relación con Rocío Carrasco. Una situación que complica más aún el organigrama de una familia que se rompió con la muerte de la cantante en el 2006.

MADRID.30/11/99.Rocio Jurado y José Ortega Cano posan con sus dos hijos adoptivos José Fernando,de 5 años,y Gloria Camila,de 4,en Madrid, tras su regreso de Colombia ,donde nacieron los pequeños.EFE/Paco Torrente
MADRID.30/11/99.Rocio Jurado y José Ortega Cano posan con sus dos hijos adoptivos José Fernando,de 5 años,y Gloria Camila,de 4,en Madrid, tras su regreso de Colombia ,donde nacieron los pequeños.EFE/Paco Torrente FOTO: PACO TORRENTE EFE

Claroscuros

Con este panorama familiar, Ortega Cano es ahora el personaje principal de una historia de amor con Rocío Jurado con más claros que oscuros. Al menos con la información que se ha manejado durante todos estos años. Si tenían encontronazos domésticos habituales o si estaban a punto de divorciarse si no hubiera sido por el cáncer que llevo a la muerte a la cantante, son datos interpretables. Algunos de los colaboradores televisivos y la propia Rociíto han dejado caer que en algunas notas escritas por Jurado en una agenda (o varias) hasta ahora desconocidas el matrimonio no era tan idílico.

En este aspecto Ortega Cano no ha querido por ahora hacer comentarios más allá del «no tengo nada que decir salvo que Rocío y yo nos quisimos muchísimo». Hace un tiempo contaba a quien esto firma que no se encontraba bien y que no entendía lo que estaba sucediendo en su entorno más cercano porque él siempre se ha portado bien con su familia y con la gente que está a su alrededor. «No he hecho mal a nadie sino todo lo contrario. Estoy muy tranquilo y yo sé cómo era la relación entre Rocío y yo. Me duele mucho que se insinúe que yo le perdía el respeto. Estaba enamoradísimo de ella y fuimos muy felices. Para mi será siempre mi amor, mi amor platónico. Ana María lo sabe de siempre y no ha sido impedimento para que nosotros seamos felices. Tengo una familia muy bonita y Ana se porta muy bien».

En esos días contaba lo orgulloso que se sentía de su hija Gloria. El padre se refería al papel que interpretaba en la serie «Dos vidas» que emitía en la sobremesa de TVE. Es Cloe, una de las protagonistas. Una joven que tiene que dejar la ciudad donde vivía para volver al pueblo a causa de la crisis. «Rocío estaría muy orgullosa de Gloria. Lo hace muy bien».

Rocío Jurado y Ortega Cano se casaron en la finca Yerbabuena, propiedad del torero, el 17 de febrero de 1995. Lo hicieron en la capilla de la ermita de las «Cuatro Vírgenes» que la pareja mandó construir el año anterior. Y a todas ella (Nuestra Señora del Espíritu Santo, la Virgen de Regla, la de la Caridad del Cobre y la Macarena) se encomendaron los novios. Un año después lo harían Rocío Carrasco y Antonio David Flores. Ese día, la madre nos contaba a los periodistas presentes :He pedido a mis Vírgenes que les ayuden a ser felices». No sirvieron para mucho las plegarias pero sí para el matrimonio del torero y La Más Grande a la que Ortega sigue teniendo muy presente.

BODA DE LA CANTANTE ROCIO JURADO Y EL TORERO JOSE ORTEGA CANO EN LA FINCA " YERBABUENA " EN SEVILLA
LA / © KORPA
17/02/1995
SEVILLA
BODA DE LA CANTANTE ROCIO JURADO Y EL TORERO JOSE ORTEGA CANO EN LA FINCA " YERBABUENA " EN SEVILLA LA / © KORPA 17/02/1995 SEVILLA FOTO: LA GTRES

Varias versiones

Por ahora el diestro no quiere echar más leña al fuego y solo quiere tranquilidad. Las amistades que vivieron su relación con Rocío Jurado y ahora con Ana María Aldón aseguran a este periódico que «hay cosas que pueden ser interpretables, pero desde luego José es un buen hombre y si alguna vez hubo reproches fueron por las dos partes. Cuando murió no quería vivir y tuvo una etapa muy difícil». Todas estas amistades aseguran que lo que sí pueden constatar es que el marido acompañó a su mujer a Houston y estuvo con ella hasta el final. Incluso gracias a su amistad con Francisco Hernando ,«El Pocero», Rocío Jurado pudo volver a España para estar con su familia y morir en paz junto a los suyos.

La única posibilidad para ese regreso era un avión medicalizado. Cuando El Pocero recibió la llamada de su amigo Ortega Cano desde Estados Unidos, no hubo ninguna duda. «Lo que pidas, ya está hecho, José. Todo lo mío es tuyo. Dime qué día, que ahí estaré con uno de mis mejores aviones para traeros». Y así fue como después de dos intentonas que fallaron, La Más Grande regresó, gracias al amigo «aguador» de su marido.