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Pedro Trapote: “El recuerdo de Pedro lo voy a llevar en el alma siempre”

Hablamos con el empresario Pedro Trapote sobre el homenaje póstumo que José Tomas va a realizar en memoria de su hijo, fallecido en abril de 2021

PEDRO TRAPOTE
PEDRO TRAPOTE FOTO: OSCAR MARCH Shooting

«Su recuerdo lo voy a llevar en el alma siempre. No se me va ni un solo día de mi recuerdo», nos comenta a LA RAZÓN emocionado, el empresario madrileño Pedro Trapote, que vivió un durísimo golpe en abril del pasado año cuando su hijo, ganadero del mismo nombre, falleció de forma repentina a los 52 años en su finca de Sevilla. «Fue uno de los acontecimientos mas dolorosos que he tenido en mi vida. Y ahora que ha pasado un tiempo, he querido hacerle un pequeño homenaje con una pintura muy especial, con la colaboración de su amigo José Tomás el torero y pintado por la gran artista Rita Martorell, para que cuelgue como símbolo en su finca». Ha pasado más de un año, pero Pedro Trapote no puede evitar emocionarse, al mencionar a su hijo, en la entrevista que tiene con este medio: «Le he pedido a la autora del cuadro que plasme todos los matices que rodeaban la vida de mi hijo. Es por eso que el cuadro estará ubicado en el ámbito taurino. Yo tengo ya en mi haber muchas cosas de Pedro, como un bronce de abalos precioso. Quiero tener estos recuerdos pero sin el afán de hacer un museo ni nada de eso».

Pedro Trapote pasa las vacaciones estivales en Marbella, junto a su mujer Begoña, en la casa de Los Caños, donde todos los veranos recalan y compaginan con las Baleares. Pero este domingo Pedro dejo la Costa del Sol y se escapó a Alicante, para disfrutar de una de sus pasiones más grandes: la tauromaquia. «Fue emocionante porque estando en la Plaza de Toros José Tomás dedico uno de sus toros a mis nietos y a mi hijo Pedro. Ellos eran muy amigos y pasaban mucho tiempo juntos en la finca Las Majadillas. Este domingo fue muy emocionante para los nietos de Pedro y para él mismo: «estuvo cargado de simbolismo y me sentí más que nunca unido a mi hijo». Pedro Trapote esta convencido que la presencia de su vástago, estará siempre con aquellos que tuvieron la suerte de disfrutar de su amistad. Aunque José Tomás reside en Estepona desde hace años, sigue yendo a la finca sevillana de su amigo fallecido, para seguir preparándose de cara a futuros compromisos. «Estoy muy agradecido a Tomás no solo por ese homenaje póstumo, que con su espada y su muleta le hizo al amigo del alma, sino también por haber querido ser parte del cuadro que inmortalizara a mi hijo».

Su hijo Pedro Trapote, en una imagen de archivo
Su hijo Pedro Trapote, en una imagen de archivo FOTO: EFE

La pintora del homenaje

Rita Martorell es la autora de este homenaje pictórico a Pedro Trapote júnior. Ella relata a LA RAZÓN, lo especial que esta siendo la elaboración del cuadro, que está terminando ahora: «Pedro Trapote, que conocía mi trabajo, me pidió un retrato recuerdo para su hijo Pedro. Él quiere dedicarle una obra de forma emotiva para que quede en el tiempo. Hemos decidido que sea en el entorno de la tauromaquia, que era su ámbito y como sorpresa te diré, que ha sido deliciosa la participado en la pintura se su amigo el torero José Tomás, haciéndole una dedicación especial referente al mundo taurino». La autora ensalza el encargo que un padre ha hecho para su hijo: «En el caso de Trapote es un reto. Yo se que el dolor que hay dentro de ese padre que ha perdido a su hijo tiene que reflejarse en la obra. Intentaré darle mi personalidad, sin perder la esencia».

Vacaciones en Marbella

El empresario Pedro Trapote conjuga vacaciones con negocios en Marbella. Siempre atendiendo sus nuevas apuestas como la de la Chocolatería San Ginés, casa fundada en 1894, todo un icono en Madrid, y que llego hace un año a Marbella a la plaza África. Pedro nos contó de esta estrenada andadura empresarial marbellí, que se anticipa a su futura expansión internacional en México, Argentina y en otros países de América del Sur, proceso que se suspendió provisionalmente por la crisis mundial generada por la pandemia de la Covid-19, pero que ahora vuelve a reiniciarse. El local de Marbella mantiene la esencia de la chocolatería madrileña, con mesas y barra de mármol, paredes cubiertas de espejos y marcos verdes de madera y decoradas con fotos de rostros conocidos. Políticos, cantantes, actores ya han pasado por el ceremonial de la ingesta de los míticos churros que se han hecho famosos en el mundo entero, a base de agua, harina y sal, y el secreto de la casa que los diferencia de los demás. En el establecimiento marbellí, se venden también los churros tejeringos, típicos de la zona de Málaga y a los que muy aficionada nuestra compañera Carmen Lomana. Pedro Trapote intenta mirar hacia delante y encara con alegría sus próximos proyectos empresariales, sin perder el recuerdo de su amado hijo.