La venganza social de Mar Flores: encuentra su sitio con Elías Sacal

A sus 50 años, la modelo y empresaria ha sabido reinventarse a pesar de los rechazos. En el amor, también le sonríe la suerte

  • La relación de la pareja ha estado marcada por las idas y venidas
    La relación de la pareja ha estado marcada por las idas y venidas

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15 de junio de 2019. 11:30h

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Paloma Barrientos.  15/6/2019

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Mar Flores ha cumplido cincuenta años y por este motivo su novio Elias Sacal le organizó una fiesta sorpresa en Anabel's, el club privado más exclusivo del mundo y que se encuentra en Londres. Lo importante no era tanto el lugar sino la iniciativa, ya que según ella «nunca, nadie en mi vida, me organizó una fiesta sorpresa por mi cumpleaños». Con esta frase la modelo mostraba su agradecimiento a Sacal, por el que ha pasado de sentir un afecto estacional a algo mucho más serio. Posiblemente con futura casa abierta en Madrid para compartir con ella las fechas que Mar no pasa con sus hijos. La modelo y su ex marido tienen la custodia compartida y son ellos los que se trasladan de casa cada quince días.

A su recién estrenado medio siglo, es una mujer potente, con cinco hijos y que ha sido capaz de reinventarse cada vez que las cosas no le han ido bien. Tanto en el aspecto personal como profesional, donde se convirtió hace unos años en productora de cine. Aún estaba casada con Javier Merino. Hubo actores que hasta ese momento no la habían tenido en cuenta, pero todo cambió cuando había posibilidad de trabajar en un buen proyecto y con un cuantioso caché. Para Mar, la manera de actuar de cierta gente hacia ella ni le llama la atención ni le molesta. En una ocasión en una entrega de premios en Sevilla donde también recibían su homenaje, un par de damas de las llamadas «estupendas» le hicieron el vacío. En ese momento la Prensa se volcó con ella. «Está acostumbrada a ciertos desprecios que además suelen venir de hombres despechados a los que no ha hecho caso o de mujeres que forman parte del club de las terceras esposas que conocieron a sus maridos cuando eran sus secretarias o las cuidadoras de algún miembro de la familia», cuenta un amigo de Flores. La han ninguneado sin que esos malos detalles la hayan afectado nunca. Sigue siendo unos de los principales reclamos de firmas publicitarias y sus posados funcionan muy bien. Sucedió lo mismo cuando empezó su relación con el millonario mexicano que le ofreció un mundo de lujo. Avión privado para sus desplazamientos por Europa; clase «business» cuando viaja a Nueva York y se instala en el apartamento de la Torre Trump; restaurantes cinco estrellas como el Cipriani en Venecia o los locales de la Costa Azul que también frecuenta Don Juan Carlos.

Lista, pero no rencorosa

Uno de los lugares preferidos de la pareja es Saint Tropez, donde el empresario tiene amarrado su yate. Hace dos veranos organizó un fin de semana de lujo en esa localidad para que Mar se convirtiera en la anfitriona de los amigos españoles que le han sido fieles y no le han hecho feos. A partir de ese momento muchos personajes quisieron recuperar la relación con la bella empresaria que al no ser rencorosa (pero sí muy lista) no les negó el saludo pero pasó de ellos. Tras su separación de Javier Merino, dejó a un lado su vida más privada y volvió a recuperar su vertiente más mediática. Reapareció en fiestas y reuniones sociales tanto públicas como privadas en una especie de volver a empezar. No tenía nada que demostrar pero era una manera de decir «aquí estoy yo». La noticia de su noviazgo con Sacal, millonario mexicano y con fama de playboy, la colocó en el centro de la diana de comentarios poco generosos que decían que se enamoraba de hombres económicamente potentes. Salió al paso afirmando que lo llevaba mal, «parece que cuando salgo con una personas pido el número de cuenta y pregunto cuánto factura. Soy independiente desde los 16 años y con saber lo que yo facturo es suficiente. Me he relacionado con hombres con dinero y sin dinero», afirmó. En aquel momento y una vez que ya su divorcio estaba encarrilado fue capaz de explicar cómo había sido esa separación: «Estoy tranquila por cómo he resuelto los problemas que he tenido incluso al intentar salvar mi matrimonio con Javier (Merino). Me encuentro en una situación que hace un año me parecía irreal y aquí estoy. No recuerdo ningún capítulo de mi vida en el que no haya salido adelante. No soy una mujer de borrón y cuenta nueva sino de caminar hacia adelante. He cerrado una puerta en mi vida y acabo de abrir otra». Sacal forma parte de ese nuevo capítulo emocional.

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