Un cuarto de millón por el bikini de Letizia por Jesús Mariñas

«La Princesa erró al creer que había cumplido con el beso a Felipe y que estaría tranquila»
«La Princesa erró al creer que había cumplido con el beso a Felipe y que estaría tranquila»

La Princesa pecó de ingenua. Parece que no conozca al personal aunque haya sido compañera de profesión. Tras el desajuste de sus primeros días vacacionales, cuando «se perdió» aún no se sabe dónde, creyó haber cumplido, dándole un sonoro beso, más tierno que pasional, a Don Felipe. Erró al imaginar que en el Náutico palmesano estaría tranquila. Actuó como el que paga un tributo a los medios, y supuso que no habría acoso. De ahí la despreocupación con la que se endosó el bikini floreado. Es buen regalo a su tipazo, de ahí que no se entienda que le moleste semejante difusión junto a toda la Familia Real encabezada por Doña Sofía. Pero, como la profesional que es –y nunca nos cansaremos de elogiarla, pues compartimos ese entusiasta y justo criterio con el Rey, no llegó al exhibicionismo de Letizia porque es consciente de la voracidad de nuestros compañeros gráficos. Precavidamente, la Reina esconde su traje de baño bajo una toalla. Aunque también la pillaron sin tal protección y había una docena de fotos en pleno remojo mediterráneo. El reportaje fue hecho por uno solo a 200 metros de la Familia Real.

-«Hola» nos pagó 250.000 euros, que es un récord tal y como están los precios-, me cuenta uno de los propietarios de la agencia que consiguió tan exaltador momento marinero. Se imponía preguntarle si en casos excepcionales como éste, el medio telefonea a Zarzuela o, si por el contrario, el tirón de orejas viene tras la difusión. -Tengo entendido que así lo hizo el comprador, advirtiéndoles que eran fotos sin peligro.

Spottorno, felizmente recuperado para la Casa Real donde repondrá la óptima relación con la Prensa, se salvó por días de actuar como salvavidas, censor ocasional –él, muy liberal y tan de vuelta de estas suspicacias palaciegas– y amonestador. Mallorca, que perdió fuste en sus pretensiones cortesanas, ofreció los dos mejores momentos del verano.

También existen nuevos famosos que amplían la plantilla estival de Ibiza: Patricia y Mario Vargas Llosa apenas se dejan ver. Los han sorprendido en C'Francisco, de Vara del Rey, casi siguiendo los pasos de la entristecida Baronesa Thyssen. Más efusivos se muestran Imanol Arias e Irene. El protagonista de «Cuéntame» tiene buen anfitrión en Daniel, dueño de la Escollera de Es Cavallet, que de la misma forma acogió la cena nupcial de Marta y Chelo García Cortés, que un grupito desmadrado con Quique Sarasola y Jaime Cantizano. Me queda por resumir las ausencias notables y por qué Cari Lapique ni se menea.