Una variación de 150 metros y 10 millones

Imagen desde dentro del templo
Imagen desde dentro del templo

A pesar de que el Ministerio de Fomento enarboló en su favor un informe del Icomos, el organismo de la Unesco encargado de velar por los monumentos artísticos, y aseguró que era el «definitivo», el informe no era aún definitivo: Como publicó LA RAZÓN, hasta el 8 de junio ha habido técnicos de Icomos a pie de catedral. Tampoco es el único informe: un estudio técnico encargado por la Audiencia Nacional desaconseja el trazado del túnel. En el terreno jurídico, se han presentado cinco recursos contencioso-administrativos ante esta institución contra la resolución del Ministerio de Fomento de 2007. La Audiencia Nacional los ha desestimado, ya que argumentó que había que esperar al comienzo de las obras. Se espera un nuevo fallo en breve, dado que las obras de la tuneladora arrancaron el pasado 27 de marzo. Fuentes consultadas por LA RAZÓN estiman que cambiar el trazado no retrasaría el proyecto, ya que se trataría sólo de 150 metros, con un coste añadido de 10 millones de euros sobre un presupuesto que finalmente va a rondar los 400. El túnel construido por «Barcina» –así llaman a la máquina–, de 12 metros de diámetro, avanza a 10 metros por día a lo largo de un trayecto que nace en la Estación de Sants, pasa por la calle Provenza y la Diagonal, y recorre la calle Mallorca, donde pasará a 4 metros de los cimientos de la Sagrada Familia. Luego continúa hasta llegar a la Estación de La Sagrera. En estos momentos ha recorrido cerca de 800 metros y le faltan otros 700 más o menos para llegar al monumento, que Gaudí comenzó a construir en 1882 –sigue inacabado– y que fue declarado Patrimonio Mundial en 2005 por la Unesco.