El adiós de Castro y compañía

La pérdida del feudo de Getafe marcó el final del «cinturón rojo»

Pedro Castro se despidió ayer de la alcaldía de Getafe tras 28 años en el cargo
Pedro Castro se despidió ayer de la alcaldía de Getafe tras 28 años en el cargo

Madrid- Tomás Gómez no tuvo ayer una agenda tan apretada como Esperanza Aguirre y, aparte de al Ayuntamiento de la capital, sólo acudió a la sesión de investidura de Manuel Robles en Fuenlabrada. Y es que, los socialistas, si fueron ayer protagonistas por algo, fue por ceder su sitio a los nuevos alcaldes populares. Aunque lo cierto es que ayer todas las miradas se centraron en Pedro Castro, alcalde de Getafe durante los últimos 28 años y que demostró saber retirarse con deportividad al dar un gran abrazo a su sucesor, Juan Soler. Sin embargo, Castro –todavía presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)– no parece tener muy asumida la derrota en las urnas. «Nosotros no perdimos la Alcaldía en las elecciones, la hemos podido ganar a lo largo de este proceso. Respeto el proceso democrático pero creo que UPyD no ha estado de acuerdo con la ideología de los votos que les sustentan. Yo creo que su voto es progresista y debían haber estado con las fuerzas de PSOE e IU», aseguró en declaraciones a Efe. El socialista, célebre por su famosa y soez frase de «¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que sigue votando a la derecha?», aún no sabe si se presentará a las próximas elecciones, ya que «hay gente joven detrás con mucha ilusión y hay que dejarles crecer». Aunque, de momento, Castro se queda en la oposición y aseguró que trabajará con «responsabilidad» por ser «un cargo también muy importante».
No es de la misma opinión el ex alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana, quien tras conocer su derrota en las urnas anunció que no recogería su acta de concejal para ejercer la oposición en Alcorcón. Dejó el testigo a su «mano derecha», Natalia de Andrés, pero Cascallana ni mucho menos se aleja de la política, simplemente, ha pasado a otras «esferas» y ocupa un asiento como diputado regional en la Asamblea de Madrid. Fue el «premio» de Tomás Gómez por haberle apoyado durante las primarias.
Rafael Gómez Montoya PSOE) también ha tenido estos días que hacer «mudanza» e ir recogiendo sus enseres del Ayuntamiento de Leganés. El rosario de escándalos que acumula en su corta carrera política –como el «caso Facturas», denunciado por este periódico– le han pasado factura y los leganenses le han dado la espalda en los últimos comicios.
Lo mismo le ha ocurrido al socialista Juan José Martín en Pinto. Arrebató al PP la alcaldía a finales de 2008 tras una turbia moción de censura con el apoyo de un tránsfuga y de IU. Los pinteños no han perdonado las formas con las que entraron el Consistorio ni su pésima gestión en los escasos tres años de gobierno. Son algunos ejemplos de la «cara visible» del batacazo del PSOE en la región.