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La entrevista

Soraya Rodríguez: «Ser madre no puede ser un obstáculo»

  • Soraya Rodríguez: «Ser madre no puede ser un obstáculo»

Tiempo de lectura 4 min.

06 de mayo de 2012. 01:41h

Comentada
6/5/2012

–¿Cree que las madres son las que más  soportan el peso de la crisis?.
–Es evidente que las mujeres siguen teniendo mayores dificultades para acceder al mercado laboral, y una vez que lo hacen, también para ocupar puestos de responsabilidad dentro de la empresa. Ser madre lo dificulta aún más y, ahora, las dificultades aumentan con la reforma laboral del Gobierno, porque establece una serie de modificaciones que perjudican a las mujeres trabajadoras, como la desvirtuación en la práctica del contrato  parcial, que, de los 2,5 millones que existen en España,  el 76%  son de mujeres. Las madres trabajadoras acuden a este contrato para compatibilizar su trabajo con el cuidado de sus hijos, pero con la nueva regulación estos contratos se desvirtúan.

–En su casa ¿llevaba el peso su padre o su madre?, ¿y ahora en la suya?
–En mi casa trabajaban mi padre y mi madre, pero el peso de la casa lo llevaba mi madre, pero para lo que hacían los hombres en aquella época, mi padre también colaboraba, aunque siempre en concepto de «ayuda». En mi caso es diferente, soy divorciada, pero el padre de mis hijos siempre ha compartido de forma igualitaria las responsabilidades domésticas, y lo seguimos haciendo en el cuidado y educación de nuestros hijos.

–Además de lo económico, ¿como está afectando la crisis a la estructura familiar?
–Creo que las redes familiares están sirviendo de amortiguador de las peores consecuencias de estos cuatro años que llevamos soportando ya la crisis. Muchos jubilados están soportando con su pensión el mantenimiento del hogar de sus hijos y de sus nietos. Por esta razón son aún más injustas las medidas que recortan el poder adquisitivo de las pensiones, como la subida del IRPF o el copago de medicamentos.

–¿Cree que las madres tienen un papel fundamental en la salida de  la crisis?
–Tienen un papel fundamental. No podemos prescindir de más del cincuenta por ciento de la población: las mujeres. Hoy hay más mujeres licenciadas que hombres, son un gran activo y, por tanto, sólo con la plena integración de las mujeres en todos los ámbitos, laboral, económico y social, podremos hacer frente a los importantes retos que tenemos como país. No podemos retroceder ni dar un paso atrás en las políticas de igualdad, ni permitir que la maternidad se convierta en un obstáculo para la plena participación de las mujeres. Declaraciones como las del ministro Wert, exaltando la vuelta de la mujer al hogar, relegando su papel únicamente a estas responsabilidades, son extremadamente peligrosas para los avances que hemos conseguido.

–¿Habría que compaginar horarios para compaginar la vida familiar y laboral?
–Sin ninguna duda. Que los horarios de inicio y finalización de la jornada laboral coincidan con  la jornada escolar es fundamental. En el resto de países europeos los horarios laborales son más racionales. Cuando yo trabajaba en Bruselas, desayunaba y cenaba con mis hijos. En España, las familias ni desayunan , ni comen ni pueden cenar, en muchos casos, juntas.

–¿Cree que las empresas favorecen la vida familiar y laboral?
–No, y, además, la reforma laboral dificulta aún más este derecho a la conciliación. Por ejemplo, el derecho a la reducción de jornada por cuidado de un hijo menor de 8 años ha variado sustancialmente, a peor. Hasta ahora, se podía reducir la jornada de forma diaria, semanal o mensual a partir de ahora sólo se podrá realizar de forma diaria. Lo mismo  sucede con el permiso de lactancia, ya que, hasta ahora, este permiso se podía coger de forma acumulada incrementándose 15 días el permiso de maternidad.

–Dé una idea para conciliar.
–El compromiso por parte de los padres de compartir al 50%, en términos de igualdad, las cargas y responsabilidades familiares. No hay otra forma. Todo lo que no haga un progenitor, toda la responsabilidad que no asuma en relación a sus hijos, la tendrá que asumir el otro, desgraciadamente todavía  suelen ser las madres. Su responsabilidad doméstica será entonces excesiva y tendrá mayores problemas para su integración en la vida laboral.

–¿Habría que ayudar más a las familias como ocurre en otros países europeos?
–Sí, y a todo tipo de familia, a la nuclear, pero también a familias monoparentales porque, hoy,  la realidad social nos muestra tipos de familia muy diversos. La Ley de  Dependencia es una muestra clara de ayuda a la familia, para compartir con la sociedad el cuidado de los dependientes, que por otra parte, recae mayoritariamente en las mujeres. 

–¿Cree que fomentar la natalidad podría  ayudar a salir de la crisis?
–Lo que parece verdaderamente importante es que la crisis y las medidas que se adopten para combatirla no se conviertan en un obstáculo insalvable para que las mujeres que quieran ser madres puedan serlo. Es muy negativo para las madres haber suprimido las bonificaciones en la cuota empresarial de la Seguridad Social, cuando las mujeres se incorporen al trabajo a los dos años siguientes del inicio del permiso de maternidad.

–¿Cree que España está preparada para que el próximo presidente del Gobierno sea una mujer?
–Sí, la sociedad está preparada, sin ningún problema. Lo sorprendente es que todavía haya que plantear esta pregunta.

–Un recuerdo de su madre...
–Una mirada insustituible. En la mirada de mi madre está la niña que fui y la mujer que soy. Por eso su mirada es insustituible, nadie puede llegar a saber tanto de mí.

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