Bogotá

Santos dice que su Gobierno sabe hasta dónde ceder en negociaciones con FARC

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró hoy que los negociadores del Gobierno saben hasta qué punto pueden "ceder"en los diálogos de paz con las FARC y agregó que, en caso de que éstos fracasen, se ha previsto que "al país no le cueste nada haber ensayado".

"Vamos a ver si estas conversaciones producen resultados. Sabemos exactamente qué queremos, sabemos exactamente dónde están las líneas rojas, qué podemos ceder, qué no podemos ceder", dijo el mandatario en un foro de la Universidad de Georgetown celebrado en Bogotá.

El presidente deseó que "se pueda dar ese resultado porque sería maravilloso para todo el mundo", pero aclaró que si este intento de pacificar Colombia fracasa, el Gobierno ha hecho "las cosas de forma tal que al país no le cueste nada haber ensayado".

Santos aludió así a las condiciones en las que ha sido planteado este tercer proceso de paz de la historia de Colombia: sin concesiones de territorios a la guerrilla ni desarmes.
De este modo, el Gobierno se ha propuesto no caer en errores de procesos pasados, cuando la guerrilla aprovechó esas concesiones para reforzarse.

Además, calificó de "serio y discreto"el esfuerzo del Gobierno para entablar las negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que ayer quedaron inauguradas en Oslo con una comparecencia pública de los interlocutores.
Ante las críticas que "Márquez"le dedicó a su turno a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, uno de los ejes de la política social del Gobierno de Santos, el mandatario se pronunció hoy con desdén y las desestimó.

"Cuando estos señores de las FARC dicen que esta es una ley de mentiras, es porque les estamos quitando las banderas, es porque ellos saben perfectamente que esto es algo que les quita a ellos una de sus banderas de propaganda", aseguró Santos.
Con la mesa que instalaron el jueves en Oslo, el Gobierno y las FARC formalizaron el inicio de la segunda fase del diálogo que iniciaron el pasado febrero en La Habana y que, en su primera etapa, cerraron a finales de este agosto, con la firma de un acuerdo para poner fin al conflicto interno, que lleva medio siglo.

Los negociadores retomarán sus tareas el 15 de noviembre venidero en la capital cubana, sede permanente de este proceso, que de terminar con éxito implicará el desarme de los cerca de 9.000 combatientes de esta guerrilla, en actividad desde 1964.