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El MACBA incorpora a su colección un documental único de Matta-Clark

El coleccionista chileno Harold Berg ha depositado en la Fundación MACBA un conjunto documental único del artista Gordon Matta-Clark, conocido por los cortes y extracciones efímeras que realizó en una veintena de edificios de América y Europa, formado por 44 fotografías, un negativo y una diapositiva.

El director del MACBA, Bartomeu Marí, ha mostrado hoy su satisfacción y su gratitud a Berg por haber apostado finalmente por el centro barcelonés y no por la Tate Modern de Londres para depositar de forma indefinida estas obras de un "artista esencial", según lo ha calificado, de las vanguardias de la segunda mitad del siglo XX.

Gordon Matta-Clark, hijo del surrealista chileno Roberto Matta, está considerado como uno de los grandes artistas conceptuales, con unas intervenciones arquitectónicas en edificios a punto de derruir que han cambiado el significado y el alcance de la escultura.

A pesar de que sólo vivió 35 años -murió de cáncer de páncreas en 1978-, fue un autor prolífico que empezó a trabajar en 1972 en unos inmuebles abandonados del Bronx de Nueva York, donde burló a la policía para recortar con una sierra de mano secciones rectangulares de suelos y paredes, que luego expuso en galerías comerciales.

Harold Berg, que lleva dos décadas residiendo en Barcelona, empezó a sentir curiosidad por la obra de Matta-Clark hace años, en principio, por ser hijo de chileno, aunque nació en Nueva York, y porque era alguien polifacético que tanto "exploró"como "abrió nuevas perspectivas, replanteó y forzó nuevas maneras de mirar y entender el arte".

Bailarín, escritor, dibujante, también estudió arquitectura y este hecho, según Berg, fue lo que le llevó a interesarse por la "deconstrucción"de los inmuebles, mediante la técnica conocida como el "building cuts".

Trabajó tanto en Estados Unidos como en Europa, donde llegó después de que en su país de origen se dictara una orden de búsqueda y captura por intervenir, sin permiso, en un edificio de la parte sur de Nueva York.

Las fotografías que se mostrarán en Barcelona documentan su proceso de trabajo en algunas de sus intervenciones, como una de las más importantes que llevó a cabo en la ciudad belga de Amberes, donde a invitación de Florent Bex abrió diferentes agujeros en un inmueble de oficinas ya vacío, en lo que se ha definido como "la más bella fuga de luz, aire y tiempo".

La idea de hacer estos vaciados circulares en el interior del inmueble se le ocurrió tras ver cómo interseccionaban dos manchas redondas de una taza de té en una servilleta.

Las obras del MACBA, que habían sido propiedad, precisamente, de Bex, también dan cuenta de otras obras como la "Circus-Caribbean Orange", del año 1978, donde dibujó un entramado de cortes circulares a petición del Museum of Contemporary Art de Chicago en tres de sus casas adyacentes.

También son espectaculares las imágenes que muestran cómo partió en dos una casa entera, en el año 1974 en Nueva Jersey o cómo fragmentó la fachada de una casa en nueve cuadrados iguales -siguiendo la cuadrícula de un cartón de bingo- y los extrajo todos menos el central, creando una visión imposible.

Harold Berg destacaba hoy que gracias a la precisión y a la minuciosidad con la que trabajaba el artista, documentándolo todo, ahora pueden llegar a las nuevas generaciones sus trabajos, porque siempre intervino en edificios a punto de demolerse y actualmente inexistentes.

La intención del MACBA es organizar a finales de 2012 una gran exposición centrada en el artista, con estas imágenes y con las otras 17 obras que ya tenía el museo (13 vídeos, dos fotografías y dos foto-collages).

El museo barcelonés es actualmente una de las instituciones europeas con más obras del artista, junto con la Generali Foundation de Viena, el Georges Pompidou de París y el Reina Sofía de Madrid.