Chacón reclama a la OTAN que «evite a toda costa víctimas civiles» en Libia

La ministra de Defensa, Carme Chacón, «reclamó» ayer a la OTAN que «evite a toda costa las víctimas civiles» en la operación en marcha contra el dictador libio, Muamar Gadafi, en la que España participa desde el 19 de marzo.

La ministra de Defensa, Carme Chacón  y la de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez
La ministra de Defensa, Carme Chacón y la de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez

Durante la primera sesión conjunta de la Comisión de Exteriores y Defensa, Chacón calificó de «excesiva» e «intolerable» cualquier muerte de civiles e instó a la Alianza Atlántica a «extremar las precauciones al cien por cien». Todas estas peticiones las hizo la titular de Defensa como si España fuera un espectador ajeno a la organización que este fin de semana ha acabado con la vida de nueve personas por error en Trípoli. Sentadas hombro con hombro, las ministras de Defensa y Exteriores obtuvieron el apoyo de la mayoría del Congreso (excepto UPyD e IU) para extender de forma indefinida la participación en la operación «Protector Unificado», en la que España tiene comprometidos 500 efectivos. La misión ha costado, de momento, un total de 43 millones de euros, una cifra que cada mes se verá aumentada en 14,4 millones.

Trinidad Jiménez abrió la sesión insistiendo en la necesidad de que España se quede «hasta que Gadafi deje de ser una amenaza para su pueblo», mientras Chacón aludió a un «alto el fuego definitivo con llegada de ayuda humanitaria» como un posible final para la campaña. La prórroga «sine die» garantiza que España seguirá tomando parte en la vigilancia del espacio aéreo y el embargo naval con «las mismas capacidades» pese a las quejas del secretario de Defensa de EE UU y el secretario general de la OTAN por el tibio papel español. España participa con cuatro cazas F-18, dos aviones de abastecimiento en vuelo, una fragata y un submarino.

La ministra de Defensa aprovechó su intervención para informar del ataque sufrido por militares españoles el sábado en Afganistán. Según Chacón, la carga explosiva activada al paso del convoy «era de al menos 20 kilos, cuatro veces más de lo habitual, y el más potente empleado hasta la fecha».

Los cinco ocupantes del blindado que sufrió el atentado están ya en España, donde han sido trasladados al Hospital Gómez Ulla para seguir recuperándose de las heridas provocadas por la explosión. El teniente A.G.B. y la soldado J.G.L., que sufrieron la amputación de una pierna y las heridas de mayor consideración, siguen presentando un cuadro estable dentro de la gravedad, informa Servimedia.