Las primeras tropas españolas saldrán de Afganistán en 2012

Mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciaba al mundo su plan de retirada para Afganistán, el Gobierno español hacia lo propio a través de las agencias de noticias.

Un soldado español, ante dos helicópteros Chinook, en la provincia afgana de Badghis
Un soldado español, ante dos helicópteros Chinook, en la provincia afgana de Badghis

Diez años después de aprobarse el primer despliegue de tropas españolas en el país asiático (nueve después de que el primer soldado español pisara suelo afgano), el comienzo de la retirada se limita a una llamada a las agencias sin más detalles que el de que el repliegue militar comenzará en 2012 y se prolongará hasta 2014. Ése fue, precisamente, el plazo final acordado por los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de la OTAN en la cumbre que se celebró en Lisboa en noviembre de 2010. Un día después de que la ministra de Defensa, Carmen Chacón, pese a la petición del Ejército de aumentar las tropas, dijera que no entraba en sus planes incrementar ni menguar el contingente actual, su departamento aseguraba que sí, que los efectivos destacados en este país de Asía Central comenzarán a retirarse escalonadamente a partir del año que viene.

Transferencia en Herat
La tranferencia de autoridad al Ejército afgano en Herat ha de comenzar este mismo verano, y los 500 españoles desplegados en esa provincia deben pasar a Badghis, donde trabajan los otros mil efectivos que completan el contingente. En cuanto comience también allí la transferencia, las tropas comenzarán a salir y, según fuentes militares, lo harán en primer lugar aquellas cuyas tareas pueden asumir los afganos. Por el momento, lo único de lo que pueden hacerse cargo los militares locales son tareas de combate, control de carreteras, escolta... es decir, tareas puramente de infantería, así que lo primero que saldrá de Afganistán, en los primeros meses del próximo año será, con toda seguridad, según fuentes militares, una compañía de infantería.
A medida que los kandak (los batallones afganos) asuman más áreas, las compañías de patrulla y combate españolas irán abandonando el terreno, donde quedarán únicamente los elementos dedicados al apoyo y formación de las incipientes fuerzas armadas afganas.

Coste humano y económico
Actualmente trabajan 1.500 soldados españoles en Afganistán, repartidos en las bases de Herat y Qala i Naw (ésta última en la provincia de Badghis). Los primeros militares españoles llegaron en enero de 2002 y desde entonces se ha ido incrementado de forma progresiva su contingente. La de Afganistán es la misión que más vidas ha costado a España, con 94 fallecidos: 91 militares, dos guardias civiles y un traductor. Once murieron en combates, 79 en accidentes aéreos (62 en el Yak-42 y 17 en el helicóptero Cougar), dos en accidentes de tráfico y otros dos por causas naturales.Han rotado en estos años más de 18.000 militares españoles. La misión ha costado 2.040 millones de euros desde 2002, según Defensa. Según la OTAN, España ocupa el décimo lugar por el número de militares que tiene destacados en el país.