Lotería de Navidad

79250: De la cola del paro al trono del Gordo

Sobre las 11:30 horas de ayer, Cataluña era un poco más rica. El Gordo de la lotería que más dinero reparte del mundo, la española, fue el número 79.250 –el más alto de la historia– y cayó en Barcelona y en la cercana población de Cerdanyola del Vallès

El número 79.250, premiado con el Gordo
El número 79.250, premiado con el Gordo

Cataluña recibió 414 millones de euros, el 90 por ciento del dinero repartido por el primer premio. Además, parte del segundo premio, el 00.147, se vendió en la famosa La Bruixa d'Or de Sort (Lérida). Dos cuartos premios, el 57.896 y el 25.506, también fueron a parar en territorio catalán.

La «culpable» de casi toda la alegría millonaria que aterrizó ayer en territorio catalán en forma de primer premio fue la administración número 7 de Cerdanyola del Vallés, que repartió 92 series del Gordo. El lotero, Antonio Muñoz, tan sólo lleva tres meses trabajando en ese emplazamiento, ya que previamente regentó 15 años una administración en el centro Barcelona. Muñoz aseguró a los asistentes que el Gordo bañó de alegría a la clase trabajadora y buena parte de ese «remojón» de millones se fue a parar a Pallejà (Barcelona), una localidad de 11.000 habitantes en la que el paro y la precariedad laboral pasa factura.

«Esto es inaudito, nunca me imaginé que pudiese repartir tanta alegría», balbuceaba el dueño del bar Maldonado, José Antonio Maldonado, mientras vecinos y amigos le bañaban en cava. Desde hace seis años, en el bar se juega este número y ayer la diosa Fortuna quiso que cayeran 180 millones sobre una multitud que apenas podía llegar a fin de mes.

«Se acabó la mala racha»

«Esta mañana me quedaban en la cuenta 200 euros, hoy ya tengo 300.200, se acabó la mala racha», decía con una sonrisa Rafael, transportista y autónomo que lleva de baja «bastantes meses» y que pagará la hipoteca con lo premiado. «Menuda "panzá"de llorar que me he pegado, tengo dos participaciones, unos 150.000 euros y no han podido llegar en mejor momento», contaba Loli, que lleva en paro desde agosto, y su marido, que está en la misma situación desde febrero. Para celebrarlo, Loli pagará parte de la hipoteca y le regalará a uno de sus dos hijos una bicicleta, «que le hacía mucha ilusión».

Entre los premiados, mucho mono de trabajo y alguna que otra bata de pescadero, como las de las empleadas de la Bacaladería Ràfols, donde dos trabajadoras, Elisa y Marisa, habían comprado décimos en el bar de la suerte.

Al dueño del establecimiento, también le ha quedado un pellizquito. José compró un décimo y el resto de la familia también. Hermanos, primos y sobrinos también fueron agraciados. Ayer, apellidarse Maldonado en Pallejà era más que un orgullo.

La alegría también llegó a Mercabarna, un enorme polígono industrial de trabajadores humildes. La administración adjudicó 44 series, con un valor total de 135 millones. La mujer del propietario, Cristina Roig, estaba tan contenta como aturdida. El gran afortunado no se presentó en el lugar, tampoco hizo acto de presencia ninguno de los agraciados. Querían discreción y anonimato. Más bien estaba todo lleno de curiosos, por lo que Cristina casi tuvo que brindar sola con cava y bajo la lluvia. Era la primera vez que repartía un premio de este calibre desde que abrió la administración en 1991.

El «Gordo» fue a parar a un encargado de almacén de una empresa de frutería, además de a otra compañía. «Cuando se ha enterado, se ha ido del "curro"», dijo un compañero. El afortunado compró cuatro décimos anteayer a última hora, dos para él, uno para su madre y otro para su hermana. Poco a poco, la alegría fue desbordando el lugar, y no era para menos, pues las empresas afortunadas estaban pasando por malos momentos. Algunos de los trabajadores lo celebraron con unas cañas en el bar de al lado de la administración, otros prefirieron disfrazarse de Papá Noel.


«Día de oro» en el Corte Inglés
- La administración número 36 de Alicante ha repartido 30 millones de euros entre los clientes de El Corte Inglés. Además, un empresario murciano adquirió cinco series completas para repartir entre amigos y vecinos de Molina de Segura. La generosidad de José Luis Palazón le llevó a «regalar» 15 de esos boletos a familiares o amigos en paro. Palazón, de 56 años y con tres hijos, es socio de una empresa de montaje de muebles que trabaja para el Corte Inglés de Alicante. Con una alegría desbordante, describía ayer cómo algunos de sus amigos no han podido evitar «llorar» tras conocer que les había tocado el Gordo. «Estoy orgulloso de haber ayudado a tanta gente, es un dinero muy bueno para todos. No quiero que me pongan un monumento», dijo.
- Concretamente, La Bruixa d'Or repartió ayer un total de 15,5 millones de euros. Cabe recordar que en los últimos quince años esta administración ha repartido 30 grandes premios.
- El amo de este pequeño imperio es Xavier gabriel, que ayer celebró en su web que «nadie en todo el mundo ha repartido tanta suerte como yo, y eso sin contar los numerosos premios millonarios en quinielas, primitivas y otros juegos de la Lotería Nacional».