Velencoso de cine

El modelo confiesa a LA RAZÓN sus temores ante su debut en la gran pantalla

Envidiado y deseado por igual por una belleza más que evidente, Andrés Velencoso se enfrenta de nuevo a las cámaras, pero esta vez no para protagonizar una campaña publicitaria. Debuta como actor en la película «Fin», ópera prima de Jorge Torregrossa presentada en el Festival de Cine Europeo de Sevilla bajo una gran expectación . Para el modelo «ha sido una experiencia increíble» y para el resto del equipo una auténtica sorpresa que el actor se prestara a actuar. «Necesitábamos una persona que, con instinto y personalidad, pudiera darle una dimensión al personaje que no podía un actor consagrado», dice el director. Y Andrés Velencoso lo ha conseguido. Da vida a Hugo, un hombre canalla, con carácter agrio y de pocos amigos, pero con un lado humano que termina aflorando. En la vida real, guarda similitudes con su personaje en aquello de que no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Y aporta una exquisita naturalidad: «Mi personaje es de los que físicamente evolucionan y sufren más; de hecho, como por las noches dormía poco por los nervios, acabé tan cansado que hasta ese agotamiento me vino bien para el papel», recuerda.

¿Miedo a afrontar el proyecto? Mucho. Pero ha tenido la suerte de toparse con un equipo que le ha arropado desde el principio. Entre sus compañeras, Maribel Verdú y Clara Lago…, «vaya pedazo de tías», señala. Y es que, aunque la cosa vaya de guapos, con el talento que posee no necesita demostrar que es más que una cara bonita. Eso sí, asegura que le imponen más los ojos de un director que el objetivo de una cámara de fotos, pero ha descubierto una profesión que le encanta. De ahí que comience su preparación en el mundo de la interpretación: «Esto de ser actor es una maratón y yo he empezado los 100 metros ahora», asegura.

Entre Londres y Barcelona
Cine, teatro, televisión… Poco a poco quiere ir estudiando proyectos que le permitan desarrollar profesionalmente sus inquietudes actorales. Eso sí, que nadie se desespere porque «en la moda me queda para rato», asevera. Ahora mismo es el grueso de su trabajo y continúa inmerso en campañas que próximamente volverán a deleitar al público con la imagen de un hombre que ha logrado labrarse una carrera con esfuerzo y perseverancia. Lleva trabajando desde los 21 años, cuando París, Milán y Nueva York se rindieron ante su cuerpazo. Desde entonces ha prestado su imagen a grandes firmas, y desfilado en las mejores pasarelas y protagonizando numerosas portadas de revistas que han dado la vuelta al mundo. Su presencia derrocha belleza y sensualidad, masculinidad y erotismo. A simple vista innaccesible, pero humilde y cercano en las distancias cortas. Y es que con esa mirada misteriosa logra conquistar a cualquiera. Entre viajes, promociones, sesiones de fotos y estudios, siempre le queda tiempo para disfrutar de una vida normal que transcurre entre Londres y Barcelona, con familiares, amigos y su pareja, Kylie Minogue.

Su reto inmediato es dar a conocer a Hugo, su primer personaje de ficción y su sorprendente incursión en el cine. La crítica ya le está aplaudiendo. Ahora sólo le queda enfrentarse al veredicto del público. Será el 23. Sin duda, un Velencoso de cine que dará que hablar.

 

¿Planes de boda?
A pesar de que sus vidas transcurren entre aeropuertos y hoteles, Kylie Minogue y Velencoso han conseguido mantener un noviazgo que comenzó hace más de cuatro años y juntos han sabido superar las adversidades. «La verdad es que conoces a una persona en el momento adecuado y todo cuaja. A veces estamos buscando sin parar y no lo encontramos», dice confiado. Pero ¿tienen planes de boda e hijos en mente? «Supongo que sí, pero con el tiempo, en el futuro...», asegura echando balones fuera.