África

El Cairo

El presidente libio confirma que la sharia regirá el país

El presidente rebelde, Mustafa Abdel Yalil, ha dejado muy claro lo que las nuevas autoridades libias ya habían anunciado: la sharia (ley islámica) será la principal fuente de derecho en el país. En su primera aparición en público en Trípoli, en la plaza verde, Yalil prometió que la nueva Libia será un estado de derecho, democrático y basado en los principios islámicos

Mustafá Abdel Yalil, ayer, durante su discurso pronunciado en la «plaza de los mártires» ante diez mil personas
Mustafá Abdel Yalil, ayer, durante su discurso pronunciado en la «plaza de los mártires» ante diez mil personaslarazon

«Buscamos un Estado de Derecho, de prosperidad, donde la sharia sea la única fuente de legislación y eso requiere algunas condiciones previas», proclamó Yalil ante una multitud de 10.000 personas. Eso es lo que quiere la mayoría de los libios, que si bien se distancia del radicalismo, a la vez rechaza la constitución de un Estado laico al estilo europeo. «Somos musulmanes, la religión es muy importante para nosotros y viene antes que todo lo demás», asegura Abdallá, un joven economista. El Corán es y era la base de la sociedad libia, también en la era Gadafi, aunque no estuviera legalmente establecido, explica Munir al Gayiyi, un activista local. «Los libios nunca van a permitir que se instale un Estado secular», añade. «Rechazamos tanto el extremismo como el laicismo».

Son las mismas palabras de Abdel Yalil, muy querido por los ciudadanos porque representa esa moderación, que no satisface del todo a los elementos más extremistas de su Gobierno. La presencia de algunos de ellos, principalmente el islamista Abdelhakim Belhagh, en la cúpula rebelde despierta temores fuera de Libia, pero también dentro. Haitham, estudiante, asegura que el país se dirige hacia el radicalismo con gente como Belhagh en el poder, aunque los rebeldes consultados por LA RAZÓN aseguran que no permitirían que eso ocurra y que no dejarán que nadie les robe su revolución. Un ex agente de la seguridad interna del régimen de Gadafi, que prefirió permanecer anónimo, aseguró a este periódico que nunca ha habido elementos extremistas o terroristas en el país.