Luz verde al primer Presupuesto en plazo que ahonda en la austeridad

Sevilla- A diferencia de la etapa de Monteseirín, cuando las cuentas eran aprobadas justo antes del verano, el Pleno municipal dio ayer luz verde al Presupuesto de 2012, el primero que sale adelante en plazo y que ahonda en la austeridad como principio rector de las previsiones de ingresos y gastos. Que el Ayuntamiento tuviera sus cuentas claras a principios de año fue una promesa electoral del alcalde, Juan Ignacio Zoido. La iniciativa se materializó gracias a la holgada mayoría del PP y con los votos en contra de PSOE e IU.

Zoido recalcó que se trata de un Presupuesto «austero, eficaz y realista», cuadrado con dificultad dadas las deudas heredadas del anterior equipo de gobierno. En este sentido, recordó el remanente negativo de 35 millones existente, que supone un lastre para la inversión, y las estructuras «dobladas» que existían en las delegaciones municipales y empresas públicas. Igualmente, subrayó que los anteriores gestores «dejaron arruinadas a las empresas del Ayuntamiento». Un claro ejemplo de esta crítica es Mercasevilla, entidad que «hemos conseguido sacar de la causa de disolución en la que estaba inmersa».

Por ello, defendió que el hilo argumental de las cuentas es «la gestión y no la política, con el objetivo de atender las necesidades reales de los ciudadanos». «Se invierte donde se necesita y también por distritos», señaló, no sin antes denunciar que, en referencia a la oposición, se trata de un Presupuesto que «no se parece en nada a los que presentaba el anterior gobierno, puesto que está marcado por la austeridad y la transparencia».

La creación de empleo es otra preocupación del Gobierno local que, a su juicio, se refleja en el Presupuesto. Sin embargo, dado el escaso margen de maniobra del Ayuntamiento en este ámbito, el regidor anunció que pedirá a la Junta, «gobierne quien gobierne tras las elecciones», el traspaso de las políticas activas de empleo al ámbito municipal. «Esto nunca se lo he visto pedir al PSOE», reprochó.

Precisamente, el portavoz socialista, Juan Espadas, criticó que en las previsiones económicas planteadas por los populares «no hay iniciativas encaminadas a crear empleo directo». «Su presencia sola no basta para crear empleo, seguridad y confianza», dijo Espadas en alusión a Zoido, a quien recordó que en su toma de posesión como alcalde dijo que el paro «le quitaba el sueño». «Hay que poner en marcha el Plan Estratégico, dar un mayor impulso a la Mesa por el Empleo y tomar decisiones de manera consensuada con los sindicatos», subrayó.

Impronta «política»
Durante su intervención, aseguró que el Presupuesto «debería tener una mayor impronta política» porque «no estamos hablando de una herramienta informática que cuadra los ingresos y los gastos». Espadas no esquivó el tema de la herencia de Monteseirín e incluso reconoció la existencia de «facturas impagadas». Sin embargo, defendió que «esa herencia le ha dado muchas respuestas a los sevillanos, aunque a usted le haya dado problemas para cuadrar las cuentas».

Por su parte, el portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, respaldó la crítica socialista en relación a la «escasa intervención para generar empleo» y, en un tono más ideológico, aseguró que el Presupuesto «obedece a un criterio liberal, que es el que defiende que el mercado crea empleo y no la acción de los poderes públicos».
También censuró la eliminación de algunas medidas impulsadas en el anterior mandato por IU, como el bonobús solidario. «Esto lo hace por voluntad política», destacó, además de reprochar a Zoido que «iba a ser el alcalde del empleo y los parados en la ciudad no hacen más que aumentar». «Han ganado las elecciones con el voto de los que van a sufrir estas políticas», concluyó.

De su lado, la delegada de Hacienda, Asunción Fley, concretó otro eje fundamental de las cuentas que se ha convertido en una asignatura pendiente desde el comienzo de la crisis: el pago a los proveedores. Fley aseguró que el Presupuesto consigna 5,4 millones de euros para este fin, cuando en las anteriores cuentas tan sólo se reservaban 44.000 euros. «Las empresas van a tener dinero para pagar a sus empleados», señaló.
En relación a las empresas municipales, confirmó que «no se reducen las transferencias a Tussam ni Lipasam», dos corporaciones que atraviesan graves problemas financieros desde hace años. Además, defendió el «carácter social» del Presupuesto, incrementándose las partidas para políticas sociales y garantizando el pago de las nóminas de los funcionarios. «La Intervención nos garantiza que las cuentas no están sobrepresupuestadas», recalcó.

 

Los bomberos se hacen oír en la Plaza Nueva
Un centenar de bomberos protestaron ayer frente al Ayuntamiento, coincidiendo con el Pleno, para exigir que convoquen más plazas y un nuevo planteamiento de las horas extraordinarias, puesto que «el actual modelo no se puede mantener», tal y como aseguró el Sindicato Profesional de Bomberos. Un grupo de manifestantes fue recibido por miembros del gabinete de Zoido, que se comprometió a estudiar sus peticiones.