Residencia de ratas

El alcalde de Fuenlabrada lleva siete años construyendo un centro de ancianos y dependientes. Las obras están paralizadas y el solar se ha llenado de basura, agua estancada y ratas

El solar donde hace siete años se iba a construir una residencia se ha convertido en un «contenedor» de basura y malos olores
El solar donde hace siete años se iba a construir una residencia se ha convertido en un «contenedor» de basura y malos olores

MADRID- La crisis no da un respiro y a las administraciones, sobre todo a las locales, el agua les llega ya al cuello. Todas coinciden en la necesidad de que el Gobienro central cree una Ley de Financiación Local, sin embargo, algunas han decido desviar la diana hacia la Comunidad de Madrid y tirar hacia la Puerta del Sol los dardos. Es el caso del Ayuntamiento de Fuenlabrada y su alcalde, Manuel Robles (PSOE), que acumula desde hace meses reproches hacia el Gobierno regional de Esperanza Aguirre por falta de inversión o por retrasos en determinados proyectos. Una ofensiva con la que Robles «mata dos pájaros de un tiro»: ataca al PP y se libra de responsabilizar al presidente del Gobierno de no solucionar (como prometió) la falta de financiación de los Ayuntamientos.
Sin embargo, con este plan de ataque, el primer edil de Fuenlabrada no ha logrado tapar sus vergüenzas. Y es que algunas, además de ser más que evidentes, huelen. Así han denunciado los vecinos del barrio de Loranca del municipio. El motivo es que en un solar, propiedad del Ayuntamiento, sobre el que Robles prometió en 2003 construir una residencia de ancianos, corren las ratas.
Las obras no fueron iniciadas hasta 2008, pero a poco tiempo se paralizaron hasta la actualidad, de tal modo que el solar se ha convertido en una parcela vallada con basura, agua estancada, ratas, insectos y roedores. Lo peor para muchos es el olor de los meses de verano, para otros, la preocupación porque sus hijos juegan en sus inmediaciones y a la mayoría les indigna el retaso. No obstante, si hay una queja de todos los ciudadanos de Loranca es el olvido de la necesidad que tiene el barrio de tener una residencia de ancianos y un centro de día para mayores.