Londres

Tú a Londres y yo al Ministerio

A Cayetana de Alba el globo terráqueo se le queda pequeño. Protegida por su abrigo de pieles, por su secretaria y por Tomás Terry, llegaba la gran duquesa al nublado Londres. Nueve grados les aguardaban y cinco les esperan hoy.

Cayetana de Alba, a su llegada al aeropuerto, acompañada por su secretaria, que portaba el colorido bolso de la duquesa
Cayetana de Alba, a su llegada al aeropuerto, acompañada por su secretaria, que portaba el colorido bolso de la duquesalarazon

No es Siria, ni Jordania, ni uno de esos viajes de placer que tantos ríos de tinta hacen correr. Tampoco la acompaña en esta ocasión su inseparable Alfonso Díez, que se ha quedado desempeñando sus labores en el tan convulso Ministerio de Trabajo.

Y es que Doña Cayetana se ha desplazado a la ciudad para acudir a un acto muy social en el Palacio de Buckingham. Allí cambiará de pareja de baile. Será su hijo Cayetano quien le ofrecerá su brazo en la benéfica cita organizada por la empresa de azulejos Porcelanosa y no le faltará el apoyo de la sonriente Eugenia.

En avión privado
Ya son muchos los rostros conocidos que se han desplazado hasta allí, bien en avión privado, como la eterna imagen de la firma, Isabel Preysler, o haciendo uso de las aeronaves comerciales con el objetivo de saludar al príncipe Carlos de Inglaterra, quien se espera acuda al evento.

Preysler, muy ducha ya en estas lides, se encargará de guiar a Marisa de Borbón, Nuria González, Cristina Macaya y, tal y como adelantaba Jesús Mariñas, a sus peluqueras. Manuel Colonques, en nombre de la firma española, también cumplirá su cometido.

Asimismo se espera ver en las glamourosas imágenes que de seguro inundarán una abultada revista a María Chavarri y a su esposo Javier Soto, quienes no le robarán protagonismo a la imprescindible hija de Isabel, Tamara Falcó, ni a Nati Abascal, que jamás pasa despercibida.

Así las cosas, la Duquesa de Alba vuelve al lugar donde su padre la enviara hace ya unos años para que se olvidara de aquel torero que le robó el corazón cuando era joven e igual de enérgica. Energía que volvió a demostrar el pasado viernes en el ochenta cumpleaños de Lucía Bosé. Cayetana no se pierde una.