Sánchez-Camacho acusa al tripartito de intentar amordazar al PP en los juzgados

«¿Qué está pasando aquí?». Ésta fue la pregunta que más se oyó ayer por la mañana en el vestíbulo de la Ciutat de la Justícia de Barcelona. Una decena de cámaras de televisión, el mismo número de fotógrafos y más de veinte periodistas, aguardando a las puertas del edificio F, despertaron la expectación de abogados y procesados

Alberto Fernández y Alicia Sánchez-Camacho acompañaron a García Albiol al juzgado para escenificar el apoyo sin fisuras del PP al concejal
Alberto Fernández y Alicia Sánchez-Camacho acompañaron a García Albiol al juzgado para escenificar el apoyo sin fisuras del PP al concejal

«¡Ni cuando declararon Millet y Montull vi a tanto periodista junto!», exclamó un decano de la prensa de tribunales. El causante de tal revuelo fue el presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Badalona, Xavier García Albiol, que tenía hora con el fiscal contra la discriminación, Miguel Ángel Aguilar, para rendir cuentas por los folletos en los que vinculaba inmigración con delincuencia.

García Albiol fue citado a declarar, a raíz de una denuncia que ICV interpuso ante la Fiscalía y que apoyó un informe de la Generalitat. Se le acusa de un delito de provocación a la discriminación por motivos racistas, algo que García Albiol niega rotundamente. Después de declarar ante el fiscal durante una hora y media, el presidente del PP de Badalona defendió que los folletos que le han llevado a la Ciutat de la Justicia, en los que aparece una fotografía con la leyenda «no queremos rumanos», «no hablan de xenofobia, sino de inseguridad e incivismo».

García Albiol acusó al tripartito de intentar amordazarlo en los juzgados. «Como no pueden pararme en la calle, intentan hacerlo en los juzgados, pero yo seguiré defendiendo aquello que me parece justo para los vecinos de Badalona», avisó.

Apoyo unánime de la dirección

García Albiol estuvo arropado por la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, y el líder municipal, Alberto Fernández. Los tres reprocharon a José Montilla que intente privar al PP de hablar de los «problemas» de los vecinos. Sánchez-Camacho tachó de «vergonzoso y lamentablemente triste que un representante democrático sea perseguido judicialmente a instancias de un informe del tripartito por defender una inmigración legal y ordenada».

Sánchez-Camacho insistió en la idea de presentar al PP catalán como una «víctima» del Govern y de ICV. Como hizo García Albiol, advirtió a Montilla y los suyos de que el PP no permitirá que se ponga una «mordaza» a su política de inmigración.

Los populares aprovecharon la declaración de García Albiol para relanzar sus propuestas electorales en materia de inmigración. Alberto Fernández, que el domingo presentó en Salt (Girona) el programa de inmigración del partido, recordó que el extranjero tiene obligaciones y debe respetar a la sociedad de acogida. Sánchez-Camacho insistió en que harán cumplir la ley, esto es «expulsar a un inmigrante que haya delinquido», «controlar fronteras» y «plantar cara a los extranjeros que no quieren integrarse y provocan problemas de convivencia».

El fiscal, que preguntó a García Albiol si va en las listas del PP al Parlament para saber si tiene posibilidades de convertirse en aforado, ahora tiene que decidir si archiva el caso o presenta una querella en el juzgado de guardia.


No al burka, sí al hiyab en las escuelas
El Govern se suma a la limitación del uso del burka en el espacio público, una petición que abandera el PP. Y lo hace con la guía para la gestión de la diversidad religiosa en los centros educativos, que ayer presentó el departamento de Vicepresidencia. La guía recomienda prohibir los velos islámicos que tapan el rostro, como el burka porque «puede interferir en el aprendizaje y la intercomunicación del alumno». Por contra, permite que las niñas lleven velos que sólo tapan la cabeza, como el hiyab.