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Eduardo Sánchez Junco

La Razón
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Este nombre a muchísimos no les dirá nada, pero si añado que era el presidente, consejero delegado y propietario de la revista «¡Hola!», la inmensa mayoría conoce su obra. ¿Quién en este país no ha ojeado en alguna ocasión la revista que fundó su padre? Tan discreto era él y su familia que pocas imágenes habrá de los mismos en cualquier medio, incluido el suyo. En esta ocasión, es verdad que era querido y admirado, además de muy necesitado por políticos, artistas y todo tipo de personajes. Como dijo Paco Umbral, «el éxito en España es salir en una fotografía a todo color en el ‘¡Hola!', con tu nombre debajo». Con esto ya está dicho todo sobre la importancia de esta publicación. He tenido la suerte de conocer a Eduardo, a su madre Doña Mercedes, que a sus 90 años sigue supervisándolo todo y a toda su familia. Gente magnífica, generosa y trabajadora, que para su descanso veraniego escogieron desde hace muchos años el Puerto de Santa María. Heredó Eduardo, efectivamente, una revista de prestigio, pero con su inteligencia y su valentía la convirtió en un referente de la vida social en los países más importantes del mundo. Sánchez Junco hace tiempo que en lo suyo fue también campeón mundial. Mi respeto y admiración por el gran periodista desaparecido y, para su familia, mis condolencias y afecto. Pero como le hubiera gustado a Eduardo, hay que dar las portadas. Ayer más que revistas sociales o del corazón, parecían diarios deportivos. El gran tsunami de la selección y su triunfo lo llena todo. Merece la pena comprarlas porque hay muchas fotos de momentos muy especiales, tanto de la final como del histórico recibimiento. «¡Hola!» abre con un grupo compuesto por la Reina, que sujeta la copa con Iker Casillas, detrás los Príncipes y Nadal. «Semana», «Lecturas» y «Diez Minutos» coinciden en su portada. Allí están las infantas Leonor y Sofía con el trofeo. Estas fotos de las niñas han dado la vuelta al mundo. Reitero lo ya escrito, las pequeñas infantas son la desesperación de los republicanos.