Francia y el Consejo Nacional Rebelde esbozan el futuro de una Libia sin Gadafi

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro del Consejo Nacional de Transición libio (CNT), Mahmud Yibril, esbozaron hoy en París el futuro de Libia sin el régimen de Muamar al Gadafi, para lo que se pidieron ayuda mutua y sentido de la responsabilidad.

Tras una reunión de cerca de una hora mantenida en el Palacio del Elíseo, ambos dirigentes señalaron que las bases de esa nueva etapa comenzarán a gestarse el próximo 1 de septiembre en la conferencia de amigos de Libia, en la que se espera que el órgano representante de los rebeldes "diga al mundo cuáles son sus necesidades".

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, representantes del CNT, del grupo de contacto y de países como la India, China o Rusia acudirán a la capital gala a ese encuentro, que el propio Yibril subrayó que se celebrará en una fecha "simbólica", porque ese mismo día, pero de 1969, Gadafi accedió al poder.

"Deseamos que sea el comienzo de una nueva relación", indicó Yibril en su primera comparecencia en Occidente tras la intensificación de los combates, durante la que aseguró que "la batalla todavía no ha terminado, porque las fuerzas del régimen continúan bombardeando sin cesar algunas ciudades del sur".

Todo eso sucede mientras las autoridades del CNT intentan desde ayer llegar a una rendición negociada con representantes civiles y tribales de Sirte, lugar de nacimiento de Gadafi, y mientras el coronel sirio continúa en paradero desconocido y se multiplican "informaciones no confirmadas, que dicen que ha ido a Sirte o al sur".

"De momento sigue huido", constató, y "dónde se celebrará su juicio o qué ley prevalece, si la nacional o la internacional, es algo que los juristas del país deberán analizar para respetar los intereses libios".

Sarkozy añadió que "las operaciones militares (de la coalición) acabarán cuando las fuerzas de Gadafi dejen de ser una amenaza para los libios", y confió en que cuando terminen el CNT "construya una Libia democrática y no haya arreglos de cuentas, porque no se combate la dictadura con métodos dictatoriales".

Esa voluntad contrasta con el anuncio hecho hoy por el presidente del CNT, Mustafa Abdulyalil, de que ha ofrecido una recompensa de más de un millón y medio de dólares a quien capture al coronel "vivo o muerto", y de que se otorgará "inmunidad a cualquier persona de su círculo cercano que lo detenga o lo mate".

Yibril no realizó en su intervención ninguna referencia al respecto y, mirando hacia el futuro, destacó la importancia de que se desbloqueen los fondos libios congelados para que el país pueda contar con medios para llevar a cabo la reconstrucción.

Entre las prioridades más urgentes, a su juicio, figuran el material y las infraestructuras para que pueda comenzar en septiembre el curso escolar, y la ayuda física y psicológica a los combatientes que han resultado heridos en estos cinco meses de lucha.

Lo que sí se tiene claro también es el calendario político de la era post-Gadafi, explicó, que contempla la organización de una conferencia nacional que elegirá la comisión que redacte una Constitución, un referéndum que la valide y la formación de un Gobierno provisional que supervise las elecciones que conduzcan a un Ejecutivo electo.

La lucha de los rebeldes y ese avance hacia la democracia y la libertad, según añadió Sarkozy, han servido para "derribar dos ideas falsas": que había ciertos pueblos en el mundo sin derecho a la democracia, y que Oriente y Occidente estaban condenados a no entenderse.

Aprovechó la ocasión para reiterar el reconocimiento de Francia "a esos temerarios como Yibril, que creyeron que la democracia también era posible en Libia", y a países como los Emiratos Árabes Unidos, que "mostraron que la coalición para ayudar a ese país no era solo occidental, sino de todos los pueblos del mundo".