La Unión Europea dictamina que el embrión es un ser humano

El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE), Yves Bot, dictaminó ayer que las células embrionarias que tienen capacidad de desarrollarse hasta formar un ser humano deben calificarse jurídicamente como embriones humanos y, por tanto, no se pueden patentar.

Imagen al microscopio de una inseminación artificial
Imagen al microscopio de una inseminación artificial

MADRID- La opinión del abogado general no vincula al Tribunal de Justicia, aunque éste suele seguir sus recomendaciones en el 80% de los casos. Ahora, los jueces empiezan a deliberar y la sentencia se dictará posteriormente.

El abogado general señala en su dictamen que «las células totipotenciales, que aparecen desde la fusión de los gametos y que sólo subsisten con esta forma durante los primeros días del proceso, presentan la característica esencial de tener cada una por sí misma la capacidad de desarrollarse hasta formar un ser humano completo». «De este modo, dichas células, en la medida en que constituyen el primer estadio del cuerpo humano en el que van a convertirse deben calificarse jurídicamente de embriones, cuya patentabilidad deberá excluirse», afirma Bot.

Esta definición incluye a los óvulos no fecundados en los que se haya implantado el núcleo de una célula madura y los óvulos no fecundados estimulados para dividirse mediante partenogénesis, en la medida en que las células totipotenciales se obtienen por dichas vías.

Asimismo, debe concederse la calificación de embrión al blastocisto –estadio ulterior del desarrollo embrionario considerado en un momento dado, a saber, unos cinco días después de la fecundación– ya que, según el abogado general, el principio de la dignidad humana se aplica a la persona humana existente, al niño nacido, pero también al cuerpo humano desde el primer estadio de su desarrollo, es decir, el de la fecundación. En cambio, las células madre embrionarias pluripotenciales, consideradas aisladamente, no se incluyen en el concepto de embrión ya que individualmente ya no son aptas para desarrollarse hasta convertirse en un ser completo.

El presidente del Foro de la Familia (FEF), Benigno Blanco, expresó su «ilusión» por este dictamen del abogado general del TUE, Yves Bot, porque, en primer lugar, «es elemental y de sentido común no permitir que el ser humano y su identidad genética se conviertan en objeto de negocio mercantil» y, además, porque «reconoce de forma taxativa que las células embrionarias son la primera fase del ser humano».