Crítica de cine / «En la boda de mi hermana»: Novia a la fuga

«En la boda  de mi hermana»: Novia a la fuga
«En la boda de mi hermana»: Novia a la fuga

Dirección: Mark Steven Johnson. Intérpretes: Kristen Bell, Josh Duhamel, Anjelica Huston, Danny De Vito. Duración: 91 minutos.EE UU, 2010. Comedia romántica.Triste destino el de la comedia romántica, género que Holly- wood parece estar empeñado en dejar en los huesos. Este filme trata de actualizar las bases del cine de secretarias-en-Europa-con-el-corazón-partido, modelo Jean Negulesco, a través de las peripecias de una comisaria de exposiciones del Guggenheim –profesión que los guionistas confunden con la coordinación del servicio de catering– que, aprovechando la boda de su hermana menor en la Ciudad Eterna, recoge cinco monedas de la fuente del amor desatando un molesto hechizo: los cinco hombres que las tiraron la acosan de vuelta a Nueva York. Uno de ellos es un periodista deportivo (Josh Duhamel) con una especial relación con el dolor y un asombroso parecido con Troy Donahue: con él, sí, podría saltar la chispa, una pena que la culpa sea de un sortilegio romano. Ella huye y ellos la persiguen: se supone que esta fórmula debe resultar divertida, pero la película es tan torpe, tan perezosa en desarrollar con ingenio las situaciones que plantea –pienso en la secuencia del restaurante «ciego», y que desperdicia las posibilidades cómicas del fuera de campo–, que nunca consigue que sus «gags» superen la broma de guardería.