El Madrid no es el Barça (1-3)

El equipo de Esteban venció al de Guardiola en el Camp Nou; pero no pudo con el de Mourinho en casa. El Madrid remontó y venció (1-3) 

Cristiano Ronaldo celebra uno de sus goles, en esta imagen el primero del Madrid
Cristiano Ronaldo celebra uno de sus goles, en esta imagen el primero del Madrid

La hazaña del Camp Nou se ha quedado por ahora en exclusiva; el Hércules sorprendió con su «fuerza» y su puesta en escena al Barcelona; pero en el Rico Pérez fue incapaz de repetir la gesta con el Real Madrid, a pesar de que se adelantó en el marcador y llegó al descanso con 1-0 de ventaja. Hubo «mourinhina» en el vestuario y a los siete minutos de la reaparición empató Di María. Los héroes de Esteban intentaban no temblar, mas no podían disimular su inferioridad. Apareció de nuevo Cristiano Ronaldo, hizo dos goles a «centro» de Benzema y el líder remontó el partido.

En el Camp Nou salió el hijo de Júpiter por el túnel de vestuarios; en Alicante tuvo una aparición estelar durante 45 minutos, hasta que devino en Hércules, sin más, el equipo modesto que tiene problemas para encontrar un campo de entrenamiento adecuado, incluso con la luz y el agua, y más dificultades aún para salir victorioso en su feudo. Ante tantas «facilidades», el Madrid arrebatador de Mourinho se lo llevó por delante en la segunda mitad.

El primer tiempo fue del Hércules, más convencido que el Madrid de lo que hacía. Discutió el equipo de Esteban el balón al de Mourinho y lo confiscó. Contestaba a la presión del contrario con otra mayor; con despliegues rapidísimos y milimetrados entraba por las bandas sin que Marcelo ni Sergio Ramos acertaran a taponarlas. Así llegó el golazo de Trezeguet. Se había quedado «enganchado» el lateral brasileño, dolorido tras un balonazo, y Cortés centró hacia el punto de penalti. Pepe vio descender el esférico y no trató de despejarlo; Trezeguet, a su espalda, viejo zorro, remató con la cabeza con tal precisión que Casillas, Tancredo ocasional, sólo miró por dónde entraba, pegadito a la escuadra. No habían transcurrido más que tres minutos de partido.

La ventaja no alteró el fútbol del Hércules. Lo había dicho Esteban en la víspera, «vamos a ganar», y como el 1-0 le resultaba insuficiente, fue a por más. Hasta el minuto 22 no tiró el Madrid a puerta. Fue Di María, flojo, a las manos de Calatayud. El Madrid era un equipo desconocido porque el Hércules le jugaba con sus armas: presión, velocidad en ataque, concentración en defensa, precisión en los pases y una ambición ilimitada. De tal forma que Casillas, esta vez sí, detuvo el segundo a Trezeguet, quien cabeceó a bocajarro un centro de Thomert. Fue la respuesta a la mejor ocasión madridista: disparo potentísimo de Cristiano, rechaza Calatayud con las manos, y con los pies, el remate de Higuaín. No sabían los delanteros visitantes cómo hincar el diente a los anfitriones, crecidos por la efectividad de su guardameta y con posibilidades de aumentar la cuenta goleadora antes del descanso. Pero su desgaste, evidente en las incursiones de Valdez, que se agotaba en labores defensivas, podía ser la clave en el desenlace del partido (algo de eso hubo). El segundo tiempo mediría las fuerzas de ambos conjuntos y las del Madrid apuntaban más reservas.

Y fue al poco de reaparecer en el campo cuando Cristiano Ronaldo volvió a soltar un pepinazo de los suyos que Calatayud no bloqueó y Di María, atento, transformó en el empate a uno. Ahora el Madrid llevaba la iniciativa y al hijo de Júpiter le ocurrió que Dalila le hizo una visita con la podadora y le dejó como a Sansón, pelado al uno. El coloso madridista, aun sin Özil, desdibujado por Fritzler, se creció.

Esteban ya no necesitaba a Trezeguet arriba sino a Rufete en el centro, que se le perdía, y cambió. Mourinho inisitía con su once, mientras Granero veía el partido desde la grada. Su entrenador no le puso una cruz, pero sí un asterisco. El partido, entre tanto, adquiría un intenso color blanco que «Mou» acrecentó al quitar a Pepe para dar entrada a Benzema. Sobraba un defensa para marcar a un delantero.

El cambio, providencial y sirvió a Karim para recuperar algo de la confianza perdida. Remató bien el centro de Marcelo y se lo quitó de encima Calatayud; por segunda vez la defensa no estuvo atenta y Ronaldo hizo el 1-2. Con ventaja en el marcador, Higuaín y Özil abandonaron el terreno de juego y entraron dos defensas, Arbeloa y Albiol. Mourinho apuntalaba la victoria, pero no privaba a sus hombres de atacar. Así, Benzema cogió el balón en la derecha, vio a Ronaldo desmarcado y se lo dejó en el pie. El portugués sumó el segundo tanto, el duodécimo en nueve jornadas de Liga. Ya no se le ve ansioso sino incansable e insaciable. Ahora, casi todo lo que toca lo convierte en gol y su entrenador se lo agradece.



- Ficha técnica:
1 - Hércules: Calatayud; Cortés, Rodríguez, Pamarot, Peña, Tiago Gomes, Fritzler, Aguilar, Thomert (Sendoa, m.50), Valdez (Portillo, m.80) y Trezeguet (Rufete, m.67).
3 - Real Madrid: Casillas; Ramos, Carvalho, Pepe (Benzema, m.75), Marcelo, Ozil (Arebeloa, m.83), Khedira, Xabi Alonso, Di María, Cristiano Ronaldo e Higuaín (Albiol, m.83).
Goles: 1-0. Min.3: Trezeguet. 1-1. Min.51: Di María. 1-2. Min.81: Cristiano Ronaldo. 1-3. Min.85: Cristiano Ronaldo.
Árbitro: Clos Gómez (Colegio Aragonés). Amonestó a Xabi Alonso, Carvalho y Marcelo, del Real Madrid.
Incidencias: Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga de Primera División disputado en el estadio Rico Pérez ante unos 28.000 espectadores.