Sting clásico a los sesenta

El cantante arranca gira en España acompañado por la Royal Philarmonic Orchestra

Sting, durante el concierto que ofreció el miércoles en Bilbao
Sting, durante el concierto que ofreció el miércoles en Bilbao

Tras abrir el miércoles en Bilbao su gira por España, Sting recala hoy en Barcelona y mañana en Madrid para presentar sus éxitos en versión orquestal, con una puesta en escena en la que le acompañan hasta 45 músicos de la Royal Philarmonic de Londres, además de su banda habitual, comandada por Dominic Miller a la guitarra y con la notable contribución de Jo Lwary. Su actuación, al igual que en la capital vizcaína anteayer, se abrirá de forma inalterable con «If I ever lose my faith in you», dando paso a tres horas de pop adulto que dan una vuelta de tuerca a su repertorio, incluyendo, entre otras, «Englishman in New York», «Shape of my heart», «Mad about you», «Roxanne» –donde cambian el protagonismo de las guitarras por unos solos de clarinete y violonchelo– o, ya cerca del final, «Every breathe you take» o «Desert rose», hasta despedirse a capella con «I was brought to my senses».

Es cierto que la fórmula sinfónica no es nueva y que de hecho hace apenas un mes otro compañero de generación, Peter Gabriel, ya actuó con un formato similar, aunque en el caso de Sir Gordon Sumner, Sting, los riesgos están más medidos: las orquestaciones, salvo en alguna reinterpretación atrevida, se ajustan a las estructuras originales, lo que hace que el público reconozca los temas de inmediato; tampoco busca experimentos en el repertorio, de modo que, aunque hay temas poco habituales en sus apariciones en directo, el núcleo central lo forman sus clásicos más obvios, tanto en solitario como al frente de The Police, cumpliendo con lo que sus seguidores esperan de él, aunque nada tenga que ver este revival con el del efímero regreso a los escenarios en 2007 de los autores de «Outlandos d'amour» o «Regatta de blanc».

Asistimos así, sin demasiados sobresaltos y siempre bajo la batuta de Steven Mercurio, a un idilio sinfónico que en realidad no es tan nuevo, puesto que la vinculación de Sting con la música clásica se ha hecho más que evidente en los últimos años, con discos que se han publicado con Deutsche Grammophon, como en el caso de este «Symphonicities» que desembarca en Madrid y Barcelona. «Creo que estas canciones tienen en su interior el suficiente movimiento como para justificar que una orquesta sinfónica juegue con ellas. Es algo musicalmente rico: puedes hacer prácticamente cualquier cosa. No sé hacia dónde va, pero me gusta; el viaje en sí es la recompensa», decía en julio el autor de «Nothing like the sun» en declaraciones a «The Daily Telegraph», justo antes de arrancar la gira.


Vivir la vida
También entonces admitía la posibilidad de que la idea fuese recibida con división de opiniones, como así ha ocurrido: «Ya sé que hay gente que me considera un imbécil pretencioso, pero en realidad no me conocen, así que no pienso perder tiempo en defenderme; prefiero decir: ‘‘Bien, piensa lo que quieras, yo vivo mi vida''. Si todo el mundo me quisiera por igual sería aburrido, ¿no?».


Que viene coco
Mientras papá Sting está de gira sinfónica, su hija pequeña, Eliot Paulina Sumner, conocida artísticamente como Coco, tiene todo listo para el que será su primer álbum al frente del grupo I Blame Coco, «The constant», que se lanza el 8 de noviembre después de haber generado una notable expectación en el Reino Unido con potentes singles como «Caesar», «Quicker» y «Self machine». Su voz guarda cierto parecido con la de su padre, si bien en lo musical la influencia reggae que acercaba su sonido al de The Police ha ido cediendo paso al pop electrónico más contemporáneo en la línea de Santigold, Robyn o La Roux.


DÓNDE: Palau Sant Jordi y Palacio de los Deportes.
CUÁNDO: Hoy y mañana.
CUÁNTO: desde 49 euros.