Zapatero: «Juan serás alcalde de Sevilla»

Las encuestas no invitan al optimismo, pero el PSOE ha tomado su Convención Municipal en la capital andaluza como un ejercicio de autoafirmación. El partido descarta «absolutamente» perder frente al PP en Sevilla y José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, es el primero en hacer gala del triunfalismo.

José Luis Rodríguez Zapatero conversa, cómplice, con Juan Espadas
José Luis Rodríguez Zapatero conversa, cómplice, con Juan Espadas

«Juan, serás el alcalde de Sevilla», espetó Zapatero a Espadas, el candidato socialista, durante su discurso. «Juan, se te ve contento, tienes el perfil de un ciudadano de Sevilla orgulloso de su ciudad, de su tierra y de Andalucía», añadió el presidente.

Espadas correspondió a la euforia de Zapatero tirando de un argumento visceral: «Sevilla es total y absolutamente socialista», ignorando en todo momento el desgaste de los escándalos como Mercasevilla y el hartazgo popular tras tres mandatos del PSOE. El alcaldable valoró que la capital es «una ciudad que para los socialistas es una referencia histórica y que, a partir de este fin de semana, se convertirá en una referencia de unión y de fuerza». Durante su intervención en la clausura de la Convención, reclamó a sus compañeros de filas que combatan «el ruido de las vuvucelas con respuestas a los problemas de los ciudadanos y la contaminación del PP con aire limpio, convivencia y sin malos humos».

«El PP sólo vence cuando destruye y el PSOE siempre gana porque construye», indicó Espadas, para quien los socialistas presentan «la mejor selección, la auténtica, la que devolverá la ilusión y la confianza a los ciudadanos». Sobre la Convención, destacó que no ha sido un encuentro «de lamentaciones ni de shows mediáticos, sino un trabajo serio y riguroso para que los ayuntamientos se conviertan en motores para salir de la crisis». El candidato consideró que «nuestros gobiernos locales tienen que generar más participación y transparencia, ser gobiernos abiertos y sin crispación» y abogó por la política en los barrios –«no con equipamientos, sino con oportunidades»– para cohesionar las urbes.

Una gestión «entrañable»

Por último, el secretario general del PSOE-A y presidente de la Junta, José Antonio Griñán, expresó que «hay algo entrañable en esta Sevilla acogedora que tiene que ver con los doce años de gestión municipal socialista». Todo el mundo, agregó, puede ver en estos momentos una «Sevilla distinta, hermosa como siempre, más abierta y menos ensimismada, que ha sabido crear espacios de ciudadanía, una ciudad más humana, receptiva y más hecha, y cohesionada con sus barrios».

Los socialistas pusieron fin a su Convención en la capital andaluza semanas después de que el PP hiciera lo propio también en Sevilla. El acto de clausura contó con la presencia de numerosos dirigentes del partido y alcaldes de otros municipios andaluces y españoles. Asimismo, estuvo presente el regidor hispalense, Alfredo Sánchez Monteseirín. Mientras, en el exterior un grupo de manifestantes protestaba ante Fibes por el «funcionariazo».


Lapsus del presidente: de sevillanos a «sevillitas»
La anécdota del día. José Luis Rodríguez Zapatero llamó «sevillitas» a los sevillanos en el curso de su comparecencia en la convención municipal. El presidente del Gobierno elogiaba a la ciudad con estas palabras: «Siempre me habréis oído decir que ser presidente es un gran honor, pero ser alcalde de Sevilla, ¿eh, Juan y Alfredo?... Hay pocas ciudades en el mundo tan bonitas como Sevilla». En ese momento, un espontáneo espetó desde el público: «¡Ninguna!», a lo que Zapatero replicó «es claro que es un ‘sevillita'». Lapsus del presidente o, en su defecto, un uso distendido de una palabra coloquial, y a veces despectiva, que denota un amor excesivo y exclusivista por la capital andaluza. Habrá que investigar.