El asistente del líder de la oposición malasia dice que mantuvieron relaciones sexuales

El ex asistente aseguró que el 26 de junio de 2008 fue sodomizado a la fuerza por Anwar.

El ex asistente de Anwar Ibrahim, líder de la oposición malasia, declaró hoy ante un tribunal que ambos mantuvieron relaciones sexuales en Hong Kong y Tailandia antes del caso que denunció a la Policía en junio 2008.

Anwar, que se enfrenta a hasta 20 años de cárcel por un delito de sodomía, niega las acusaciones de su antiguo ayudante, Mohamad Saiful Bukhary Azlan, de 24 años, y alega que se trata de una conspiración para acabar con su carrera política, como ocurrió hace doce años.

Durante el interrogatorio, la defensa del líder opositor destacó que Saiful se entrevistó con el jefe del Gobierno, Najib Razak, entonces viceprimer ministro, pocos días antes de presentar la denuncia.

El ex asistente aseguró que el 26 de junio de 2008 fue sodomizado a la fuerza por Anwar en un apartamento de Kuala Lumpur, aunque la defensa asegura que en la declaración policial afirmó que fue consentido.

Los abogados del líder opositor tratan de evidenciar las contradicciones del ex asistente para que el juicio sea sobreseído, ya que la sodomía, consentida o no, está castigada con una misma pena máxima de 20 años de prisión.

"Tras el incidente, me limpié para guardar las evidencias", manifestó Saiful, quien agregó que se tomó un tiempo para presentar la denuncia porque necesitaba consejo.

La próxima vista del proceso, que comenzó el pasado febrero, se celebrará el próximo 31 de mayo.

Anwar fue condenado por sodomía y corrupción en 1999, un año después ser destituido como viceprimer ministro en el Gobierno de Mahatir Mohamad.

El Tribunal Supremo anuló en 2004 la condena por sodomía y Anwar recobró la libertad tras pasar cinco años en la cárcel.

Durante las elecciones de 2008, el ex viceprimer ministro encabezó la alianza opositora, que consiguió dos terceras partes de los escaños en el Parlamento y el gobierno regional en cinco estados, los mejores resultados de su historia.

Incluso si es condenado a la pena mínima, no podrá ejercer la política en al menos cinco años.