Alonso cabalga de nuevo

El sábado se cernía sobre Ferrari y Fernando Alonso un panorama sombrío para las próximas carreras. Sin embargo, ayer las cosas cambiaron radicalmente. El ritmo del Ferrari en carrera se acercó mucho al del Red Bull y eso abre la esperanza a que el monoplaza rojo vuelva a la primera línea en los siguientes asaltos de la F-1.

Abrazo de campeones. Vettel y Alonso se felicitan después de la carrera
Abrazo de campeones. Vettel y Alonso se felicitan después de la carrera

Vettel ganó, sí, pero Alonso, que fue segundo, demostró que hoy por hoy está más cerca que nunca de los coches energéticos a la espera de lo que ocurra en la siguiente cita, Silverstone, cuando entre en vigor la prohibición de los escapes soplados en frenada. Una norma que puede afectar fundamentalmente a Red Bull, que había desarrollado este sistema de forma sobresaliente. «Nos estamos acercando a luchar por las posiciones importantes. Cada día estamos más cerca de Red Bull», reconocía un pletórico Fernando Alonso, agradecido con el público. El bicampeón del mundo realizó una grandísima carrera que peleó hasta el final y que tuvo una magnífica recompensa con el segundo puesto. Sin embargo, algunas cosas no cambian y de no ser por una pequeño golpe de suerte, el tercer puesto hubiera sido su resultado. En la salida, Alonso falló estrepitosamente.

Arrancaba desde el lado sucio de la pista y en apenas unos metros fue superado por Massa. Pero unos segundos después, su gran error se convirtió en un adelantamiento genial, por fuera y con una gran componente de riesgo, a su propio compañero y a Hamilton. De repente, el español ocupaba la tercera plaza, y con la agresividad necesaria para intentarlo todo. Las vueltas avanzaban y la tabla de tiempos ofrecía una gran noticia: el ritmo de carrera de Alonso y los Red Bull era muy parejo. Eso hacía albergar muchas esperanzas, aunque, poco a poco, Vettel se alejaba gracias a las dos décimas que giro a giro sacaba a Webber y Alonso, que protagonizaron el duelo del día. En las dos primeras visitas a boxes el australiano ganó a Alonso la batalla de la estrategia y cuando ambos llevaban a cabo sus paradas, las posiciones no se alteraron. Eso sí, el español hizo un espectacular adelantamiento a Webber gracias al alerón móvil que el australiano tardará en olvidar. Pero cuando llegaba la hora de los mecánicos, los de Red Bull volvían a poner las cosas en su sitio y Alonso perdió su segunda plaza.

Todo quedaba pendiente para el último y definitivo «pit stop». Webber entró en la vuelta 42 y antes de llegar a la línea de boxes se pasó de frenada y perdió al menos dos segundos. Alonso lo hizo dos giros después y, esta vez sí, regresó a pista por delante del «aussie». Pero esto se debió sólo al error de Webber, porque, otra vez, los mecánicos de Ferrari fueron un segundo más lentos que los de Red Bull en el cómputo total de las tres paradas en boxes.
Poco después, y a falta de siete vueltas para el final, Alonso y el australiano protagonizaron una espectacular persecución donde los pilotos doblados jugaron un papel importante. Bajo esa presión, el de Red Bull cometió un pequeño error de conducción y se salió ligeramente de la pista, lo que dejó vía libre a Alonso para conseguir la segunda plaza.

Vettel ganó y la situación en la clasificación general empieza a ser desalentadora, porque aventaja al segundo clasificado en 77 puntos, por lo que podría quedarse en casa durante tres carreras y seguir como líder. Claro que la FIA aplicará desde el próximo gran premio la prohibición de los escapes soplados en frenada (es decir, que el motor siga emitiendo gases aunque el pedal del acelerador no esté pisado para dirigirlos al difusor y pegar más el coche al suelo para ganar velocidad en curva), un secreto que daba al Red Bull una ventaja considerable y que ya no podrá emplear. Se rumorea que esto les puede quitar hasta medio segundo. Entonces, las cosas se igualarán mucho. Eso sí, Fernando Alonso debe olvidarse de luchar ya por el título y seguir poniendo orden en casa, sobre todo en los departamentos técnico y deportivo.

Puñetazo en la mesa de Alguersuari
Jaime Alguersuari llegaba a Valencia con el buen resultado obtenido en Canadá, pero con cierta amenaza, clara y evidente, de que su puesto en el equipo empezaba a correr peligro. Sin embargo, ayer realizó un carrerón que le llevó hasta el octavo puesto gracias a una conducción impecable con una estrategia a dos paradas que requería un pilotaje muy fino para conservar los neumáticos. «Ése ha sido mi éxito, haber resuelto la degradación de los neumáticos», analizó. Ahora ya está por delante de su compañero Buemi en la clasificación general, aunque estén empatados a puntos. De nuevo se mete en la batalla por sustituir a Mark Webber en Red Bull en 2012 o 2013.